La responsabilidad medioambiental cala en Toshiba

"En 2015, las empresas que no cumplan con unos estándares razonables en impacto medioambiental se quedarán fuera del mercado". Así de categórico se mostraba Pablo Romero, director de marketing de Toshiba en España, en la presentación de la estrategia de "ecosostenibilidad" de la compañía, con la que se compromete a reducir a la mitad el impacto medioambiental de su actividad y sus productos, en el año 2010.

El compromiso con el medio ambiente de Toshiba se materializa en la reciente revisión e incremento, por parte de la compañía, de los objetivos de eficiencia medioambiental dentro de sus planes Vision Medioambiental 2010 y Visión Medioambiental 2050. Unos objetivos que implica, entre otros aspectos, reducir a la mitad el impacto medioambiental de los productos y procesos productivos de la compañía en 2010, en comparación con el año 2000.

Según Romero, “nuestra visión es seguir desarrollando nuestros productos generando valor para los clientes pero en armonía con el planeta. En este sentido, en el año 2050 multiplicaremos por diez la ecoeficiencia a nivel de la corporación”.

Para Romero, “en 2015, las empresas que no cumplan con unos estándares razonables en impacto medioambiental se quedarán fuera del mercado”. De hecho, como recuerda el directivo, “todas las Administraciones públicas incluyen en sus concursos ciertas cláusulas medioambientales y las empresas empiezan a pedir productos ecorresponsables”.



Iniciativas

Este año la compañía abolirá por completo el uso en la fabricación de sus productos de un total de 15 sustancias consideradas contaminantes por su persistencia en el medio ambiente, entre ellas los PVC y BFR. Este compromiso supone dejar de usar el doble de sustancias que actualmente tienen prohibidas en aparatos eléctricos las legislaciones más exigentes en todo el mundo, como es el caso de la ROHS en Europa, que entró en vigor en 2006.

Por otro lado, la mejora en el rendimiento energético de los productos vendidos durante todo este año supondrá una reducción en la emisión de gases de efecto invernadero, principalmente de CO2, de más de 6,3 millones de toneladas, respecto al cálculo de emisiones correspondiente al año 2000, cuando las ventas en volumen eran mucho menores. Además, Toshiba sigue investigando en el desarrollo de baterías de recarga rápida, capaces de cargarse totalmente en menos de cinco minutos, lo que supone una importante reducción del consumo energético.

En cuanto a la innovación dirigida a reducir el impacto medioambiental de sus centros de producción, los objetivos también se están cumpliendo. Así, al finalizar el año 2009, y comparando con el año 2000, Toshiba habrá reducido el consumo de energía en un ratio del 44%, sobre el total de producción neta, y la emisión de gases de efecto invernadero en un 36%.

Y para 2025, Toshiba mantiene el compromiso de reducir las emisiones de CO2 en 117 millones de toneladas en comparación con 2002.

Finalmente, Romero ha recordado que Toshiba ha sido calificada como empresa más verde en España, en la categoría de ordenadores, por el Informe Piensaenclima, realizado recientemente por el organismo independiente Ecología y Desarrollo y respaldado por el Ministerio de Medioambiente y Medio Rural y Marino. En este informe, la compañía alcanzó la mayor puntuación de todas las empresas y sectores analizados, con 70 puntos sobre 100.

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