Steve Jobs transformó la forma de entender la movilidad en el siglo XXI

Steve Jobs entendía la movilidad como algo que transciende a la informática en sí misma, que va más allá de los teléfonos móviles y dispositivos empleados para dar mayor importancia al uso que de ellos se hace. En ese sentido, Jobs consiguió popularizar equipos que hasta el momento se consideraban futuristas, como el iPad, o productos que se comercializaban únicamente en el peculiar mercado japonés.

Sin duda, la gran aportación de Steve Jobs al mundo de la movilidad fue su visión para lanzar al mercado el primer iPhone, hace ya cinco años. Hasta entonces, los primeros móviles de pantalla táctiles incorporaban interfaces propietariaSteve Jobss y obsoletas que no permitían la ejecución de software complementario en el teléfono. Así pues, la mayoría de los servicios, incluso adquirir contenido como música, vídeo o la navegación GPS, era controlado por las operadoras móviles.

El mercado de telefonía móvil fue simplemente una cacofonía desordenada de dispositivos hasta el iPhone debutó en 2007. Los competidores se encontraron en completa desventaja y no fueron capaces de hacer frente al boom de ventas del terminal de la manzana, que tuvo que esperar un año para contar con un competidor real, Android.

Steve Jobs tuvo la visión y la capacidad de llevarla a cabo sin miedo y el mercado le apoyó, convirtiendo el iPhone en un éxito de comercialización sin precedentes en la industria móvil, además de abrir un nuevo y lucrativo mercado como es el de las aplicaciones móviles. Fue Jobs quien aventuró un nuevo paradigma de consumo en la red, con los usuarios conectados de forma masiva, independientemente del momento, lugar o de la actividad que el consumidor esté llevando a cabo.

MacBook Air y el iPad

Pero el iPhone no fue el único aporte de Steve Jobs en el área de la movilidad. El MacBook Air supuso una transformación en la forma en que la gente utilizaba sus equipos informáticos, con una combinación perfecta de diseño, componentes y precio. Jobs supo llevar al mercado global los portátiles ultradelgados, muy populares en Japón pero que los fabricantes nunca querían comercializar en los Estados Unidos por considerar que no había mercado para este tipo de equipos.

El iPad es la tercera gran contribución de Jobs al mundo de la movilidad. Las tablet existían desde hace muchos años, pero nunca se había planteado un dispositivo que pudiera convencer a los consumidores de masas de su utilidad. Pero ahí estaba Jobs para lanzar en 2010 el primer iPad, “mágico y revolucionario” como él mismo lo diseñó. Con el mismo sistema operativo que el iPhone, la tableta de Apple ofrecía una mayor pantalla y un infinito mundo de posibilidades que parece no agotarse nunca.

Revista Digital

Impresión profesional

HP Impresion Móvil Pymes