Acuerdo entre Nokia y Microsoft: ¿Quién gana más?

Según informaciones del diario Bloomberg, el acuerdo anunciado el mes pasado entre Nokia y Microsoft se basa en el pago de 1.000 millones de euros por parte del gigante de Redmond con el fin de “promover y desarrollar” teléfonos smartphones basados en Windows.

Aunque el calendario de los pagos no está del todo claro, de acuerdo con el medio de comunicación, “algunos de los pagos realizados a Nokia se llevarían a cabo antes de que la compañía empiece a vender estos teléfonos”.

Asimismo, y como parte de dicho acuerdo, Nokia pagará a Microsoft un canon por cada teléfono vendido (se habla de cantidades de entre 10 y 15 dólares por teléfono); Microsoft utilizará el software de cartografía Navteq de Nokia y tendrá acceso a algunas de las patentes del fabricante finlandés; y ambas compañías se repartirán los beneficios por publicidad, búsqueda y otros servicios.

De acuerdo con Bloomberg, el acuerdo tendrá una duración de más de cinco años y no es exclusivo. Es más, Nokia continuará vendiendo sus teléfonos Symbian, que funcionan muy bien en los mercados menos desarrollados, y aun espera poder vender un teléfono bajo el sistema operativo Meego a finales de este año. De hecho, la compañía acaba de nombrar un nuevo responsable en este campo. Por su parte, Microsoft continuará vendiendo Windows Phone con otros fabricantes. Nokia y Microsoft prototipo Windows Phone

En todo este entramado comercial, el tiempo es crucial y juega un papel fundamental. Todo apunta a que Microsoft lanzará su Windows Phone Mango a finales de este año y Nokia no tendrá ningún dispositivo listo hasta que Microsoft no ponga en circulación Mango.

Si leemos entre líneas, es evidente que para Nokia este es el mejor acuerdo ya que la otra alternativa, con Google, le convertiría en un jugador más de Android. Por su parte, Microsoft necesitaba un nombre respetado en el mercado de la movilidad para poder luchar en esta dura batalla.

Así, las piezas encajan en el lugar esperado. A corto plazo, Nokia mejora sus arcas para reestructurar su fuerza de I+D y, a largo plazo, podrá posicionarse en los primeros puestos de la batalla de los smartphones, si Windows Phone tiene éxito.

Por su parte, Microsoft, a corto plazo, pierde algo de dinero. Si Windows Phone no tiene éxito, simplemente perderá unos pocos de cientos de millones, pero será Nokia quien más pierda. Sin embargo, si Windows Phone triunfa, Microsoft conseguirá aumentar en gran medida sus arcas y Nokia mantener la mayoría de sus puestos de trabajo.

Revista Digital

Impresión profesional

HP Impresion Móvil Pymes