Cotec "abre los ojos" a las empresas sobre las oportunidades tecnológicas en el sector de la agricultura bajo plástico

Con la intención de contribuir a sensibilizar a las empresas sobre las oportunidades de negocio que ofrecen los desarrollos tecnológicos en el sector de invernaderos de plástico, Cotec ha editado un documento sobre "Oportunidades Tecnológicas en el sector de Invernaderos de Plástico".

El documento describe la importancia de la agricultura bajo plástico en España, que sólo el año pasado superó los 5 millones de toneladas de producción y registró una facturación de 2.500 millones de euros y analiza las tecnologías implicadas (materiales, sistemas electro-mecánicos, sistemas biológicos, etc.), insistiendo, sobre todo, en las oportunidades tecnológicas derivadas de las nuevas aplicaciones y los retos a los que se enfrenta esta actividad.

La agricultura bajo plástico actualmente se enfrenta a una serie de oportunidades como los nuevos mercados que se abren con la ampliación de la Unión Europea o la utilización de invernaderos plásticos para nuevas aplicaciones como pueden ser la acuicultura o la producción de electricidad con energía solar, pero también a algunas amenazas como la desaparición de barreras proteccionistas del mercado a principios de la próxima década, y retos como la sostenibilidad medioambiental, que conlleva la necesidad de reducir los consumos de energía y agua y la generación de residuos.


Próximos desarroollos tecnológicos

A todo ello, según señala el informe, se puede responder mediante desarrollos tecnológicos, principalmente dirigidos a la obtención de nuevos materiales para cubiertas, estructuras y sustratos; y de sistemas electro-mecánicos para la automatización de tareas o la mejora de la climatización, entre otros.

En lo que se refiere a la mecanización de la producción en los invernaderos de plástico, el documento de Cotec señala que las principales oportunidades tecnológicas se pueden obtener principalmente de trasladar la tecnología de producción industrial existente a dos niveles: automatización industrial, para tareas simples como siembra, trasplante, aplicación de pesticidas, clasificación o envasado; y robótica o mecanización de alta tecnología, para tareas más complejas que requieren el procesado de mucha información sobre el tamaño, forma, color y posición, y una coordinación rápida y precisa como el injerto, el deshojado o el cosechado de precisión para productos especialmente delicados como las fresas o las rosas.

También ofrecen oportunidades los nuevos sistemas electro-mecánicos de calefacción y refrigeración, que permiten reducir costes y utilizar energías renovables; de fertilización carbónica, que incrementan la producción y permiten obtener ingresos por eliminación de CO2; y  de iluminación artificial, para incrementar la productividad o para la producción de plantas ornamentales de alto valor añadido.


Motor de la agricultura

En España la agricultura por métodos clásicos ha sufrido una reducción significativa en las últimas décadas, pero ha conseguido expandir líneas de cultivo gracias al gran desarrollo de los invernaderos de plástico. El empleo de esta tecnología y su continuo avance ha permitido elevar notablemente la productividad de los cultivos y la calidad de los productos, así como aumentar la eficiencia en los procesos y mejorar las condiciones de trabajo. Buena parte de los esfuerzos de investigación en tecnología de invernaderos que se están realizando en España, se están canalizando a través del proyecto Cénit “Mediodía”, liderado por Repsol, y en el que participan doce empresas y veinticinco universidades y centros de investigación, con una inversión de 28 millones de euros a lo largo de cuatro años.

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