Las consultoras buscan su sitio en el mundo del "cloud computing"

IDC espera que el gasto en servicios de TI en "cloud" genere un negocio de 42.000 millones de dólares en 2012

Varios analistas han coincidido en señalar que el cloud computing (computación en la nube) será, sino no lo es ya, el gran tema de discusión en la escena tecnológica. El acercamiento hacia este nuevo entorno de prestación de servicios de empresas como Google y Microsoft afianza un poco más la ola cloud computing. La irrupción de ésta es, para algunos, una tendencia lógica: cuando las organizaciones comienzan a gestionar una enorme capacidad de información, acudir a una gestión de recursos compartida se antoja una solución ideal. A través de la cloud (una red pública, generalmente Internet), los clientes pueden acceder bajo un modelo de pago por servicio a un gran número de recuroso informáticos asignados, consiguiendo así una enorme capacidad de procesamiento y almacenamiento sin necesidad de instalar máquinas localmente, lo que se traduce en considerables ahorros. Un hecho importante en estos tiempos de crisis económica. Precisamente, un estudio de IDC pone de manifiesto que el gasto en servicios de TI en cloud gnenerá un negocio de 42.000 millones de dólares anuales en 2012, una cifra que triplicará el valor de este mercado en la actualidad. Según la consultora, este crecimiento se verá favorecido, como se ha apuntado, por la actual crisis económica mundial. Ante estos hechos, resulta evidente que las grandes consultoras quieran su pedazo de la tarta. Ahora bien, varios son los analistas que opinan que si bien las consultoras tradicionales deben jugar un papel importante en esta nueva industria de cloud computing, lo cierto es que todavía no están preparadas.

Tres niveles
Para comprender mejor el papel que pueden desempeñar las consultoras en cloud computing es clave desgranar los tres niveles que existen en este nuevo entorno.
El centro de la nube es lo que algunos llaman la infraestructura como de servicios (Iaas). Esto es lo más cercano a la capacidad de almacenamiento o de computación. Dentro de este grupo aparecen infraestructuras como Amazon EC2 o S3 o Blue Cloud de IBM. La siguiente capa es la denominada Plataforma como servicio (Paas). Aquí se encuentran las plataformas más complejas, como Google App Engine o Salesforce.com AppExchange. Por último, la tercera capa está formada por todas las aplicaciones y servicios que se construyen sobre cualquiera de Iaas. Dentro de este entorno se encuentran aplicaciones de redes sociales, servicios de copia de seguridad, entre otros. Definido el escenario, “lo habitual es que los clientes comiencen a pedir una oferta de servicios combinada, desde el paquete de la infraestructura hasta lo que serían las aplicaciones y los procesos”, señala Manuel López, socio de Accenture.
El posicionamiento de los proveedores de servicios en el entorno cloud computing es diferente según los casos.
IBM ofrece un servicio de consultoría de negocio para asesorar a las empresas sobre el coste total de propiedad que tiene el desarrollo de clouds y, además, dispone de una consultoría tecnológica “en la que asesoramos a las empresas sobre cómo instalar, diseñar, configurar y desarrollar modelos cloud computing dentro del centro de proceso de datos”, apunta Luis Aguilar, miembro del consejo de expertos técnicos de IBM.
Por su parte, Capgemini decidió a finales del pasado año firmar un acuerdo con Amazon Web Services, una filial de Amazon.com, para ampliar su oferta de outsourcing con la incorporación de servicios de cloud computing. “Con nuestra alianza estratégica con Amazon Web Services y su plataforma EC2 somos capaces de realizar pruebas de concepto y pilotos con nuestros clientes que permitan aprovechar esta tecnología con más confianza”, apunta Peter Kroll, vicepresidente de Innovación y Alianzas de Capgemini.
Accenture apunta hacia un papel más propio de consultor: “Nuestro rol tiene que ver mucho más sobre cómo posibilitar la evolución de la infraestructura de nuestro cliente hacia un tipo de cloud y no tanto en ‘hacer caja’ como un proveedor de infraestructura”, señala Manuel López, socio de la consultora. Para estos casos, la consultora cuenta con acuerdos con firmas como EMC, pero “no existe una relación única con un proveedor de TI”, indica.

Garantía de servicio
Frente a las grandezas que aporta el nuevo entorno el cloud computing existen todavía una serie de obstáculos que habría que ir eliminando si el objetivo es que éste se convierta en una opción mayoritariamente aceptada. Algunos aspectos todavía pendientes por resolver son, según señala Manuel López, de Accenture: “La falta de acuerdos de niveles de servicio (SLA), esquemas de precios y la seguridad”.
Al hablar de SLA, realmente, hay que fijarse en el servicio que se está proporcionando y no tanto en cómo se está haciendo. De este modo, Luis Aguilar, de IBM, señala que “no todos los servicios que van a correr en cloud tendrán unos requerimientos de provisión de servicio elevados”. Ahora bien, si algo bueno conseguirá cloud computing es que se cumplan mucho mejor los SLA. “Antes podíamos tener unas exigencias de niveles de servicio que eran difícilmente de conseguir a través de una infraestructura tradicional”, apunta Luis Aguilar, de IBM.
Andrew Mackenzie, technology program manager de HP, aporta un aspecto más en los acuerdos de niveles de servicio. Para este responsable “los SLA no sólo deben contemplar la relación con el cliente sino que las consultoras tendrán que ampliar y estrechar los acuerdos de nivel de servicio con los proveedores de la infraestructura de host ya que ahora se convierte en una pieza crítica del servicio que se ofrece al cliente”.
Otro de los grandes interrogantes sobre el entorno cloud es la garantía de proporcionar una infraestructura disponible, segura y flexible. En este entorno, IBM anunció dentro de su oferta de consultoría alrededor de la nube el ‘Resilient Cloud Validation Services’. Este servicio pretende determinar si las nubes privadas o contratadas por sus clientes son plenamente funcionales y fiables. “Lo que vienen a hacer estos servicios es analizar cuál es la arquitectura tecnológica de un cloud y ver cómo cumplen con los estándares que IBM ha definido en cuanto a resilience (que incluye aspectos como la seguridad o la disponibilidad). El servicio no sólo se fija en la infraestrucutura sino que también contempla la capa de gestión, de los procesos, de las personas e identifica cuáles son los puntos que hacen que cloud no sea seguro”, apunta Luis Aguilar, de IBM.

Situación española
Cloud computing es un modelo de prestación de servicios todavía emergente, realmente no hay muchas empresas que lo hayan adaptado. Ahora bien, cada vez es mayor elinterés que las empresas de nuestro país están mostrando por este nuevo modelo; prueba de ello es el interés que demuestran en España clientes, principalmente, del entorno financiero, aunque también existe un cierto interés en el sector público. Según Luis Aguilar, de IBM, “hay organismos públicos que se plantean la creación de un cloud para poder albergar una infraestructura de TI flexible que dé servicios a empresas del país o de la región, sin que éstas tengan que realizar fuertes inversiones en tecnología para desarrollar una actividad, ya que aprovechan los recursos disponibles por el Gobierno

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