Vignette Ibérica factura más de 4.000 millones en su primer ejercicio

Compuesto de tan sólo nueve meses

“Si la década de los 80 estuvo en marcada por los ERP y la de los 90 por los CRM, el inicio del nuevo milenio lo estará por las plataformas de aplicaciones para Internet”. Con esta premisa Gonzalo Usandizaga, como director regional de ventas y Rajiv Subramanian, como director regional de postventa, iniciaban la andadura de la filial ibérica de esta compañía el pasado mes de marzo. Desde entonces, y avalada por una sólida reputación como proveedor de aplicaciones B2B y B2C a nivel internacional, el éxito de la filial española y portuguesa ha sido rotundo. Muestra de ello, son los espectaculares resultados obtenidos durante los primeros nueve meses de actividad que se resumen en una facturación de 4.200 millones de pesetas. Gonzalo Usandizaga, se muestra altamente satisfecho con los resultados económicos recabados por la organización, más aún teniendo en cuenta que, “las expectativas de ingresos iniciales se situaban tan sólo en unos 1.000 millones”. No en vano, hay que señalar que Vignette Ibérica es la delegación más rentable de las 15 con las que cuenta organización matriz.
Junto a estos sorprendentes resultados, la compañía ha visto crecer proporcionalmente su capital humano que ha pasado de “apenas contar con dos o tres empleados a una plantilla compuesta por 50”. Para Usandizaga, el éxito recabado por la filial que representa, es resultado de un cuestión irrevocable: “la excelente calidad del producto”. Entre los competidores más avezados a los que se enfrenta el fabricante de soluciones de Internet, el director regional de ventas y distribución de la compañía cita empresas como BroadVision, Intervoguen o Dinamo, aunque señala que, “muchas de ellas no están presenten en nuestro país o están ahora comenzando sus operaciones en España”.
Vignette forma parte de un grupo de compañías dedicadas a proporcionar soluciones de comercio electrónico, como Ariba, CommerceOne, i2, que en los últimos tiempos han experimentado las bondades de “boom” de Internet y de la Nueva Economía, tal y como reconocen los dos máximos representante de Vignette en el territorio hispano-luso, que declaran: “formamos parte de un grupo de compañías, las desarrolladoras de soluciones de e-business, que tenemos un volumen de negocio más o menos parejo y unos crecimientos que se pueden calificar de espectaculares”.
Aunque la marcha de los negocios de la organización a nivel internacional es inmejorable -facturó 367 millones de dólares el pasado año 2000, multiplicando cuatro los ingresos registrados en el ejercicio anterior y situándose por encima de las expectativas de todos los analistas-, es indudable que las compañías que basan su negocio en Internet se encuentran en un momento delicado debido la crisis de las puntocom y al momento de recesión que atraviesan los valores tecnológicos del Nasdaq. Vignette no ha podido escapar tampoco a la crisis y ha visto como sus acciones se derrumbaban en el Nasdaq. Hoy cotiza sus títulos a 7,1 dólares cuando hace escasos meses lo hacía a 94, según reconoce Usandizaga que puntualiza que, “las compañías de Internet han estado sobrevaloradas y todas las empresas de este tipo han perdido entre un 70 y un 90% pero nosotros no presentamos los resultados pensando en el movimiento que pueda tener la acción en base a los mismos”.
La economía se ha enfriado en Estados Unidos y el primer trimestre del año 2001 será crítico para estas compañías. Así lo asume el máximo representante regional de ventas de Vignette para España y Portugal, que señala que la clave para franquear con éxito el momento de inflexión que atraviesa la Nueva Economía es confiar en los clientes tradicionales: “al principio las empresas puntocom suponían el grueso de los clientes, sin embargo, en España tan sólo contamos con dos o tres portales entre nuestras filas, el 92% de nuestros clientes son empresas consolidadas en la economía tradicional”. Entre los clientes más importantes de Vignette Ibérica se cuentan compañías como Terra, Airtel, BSCH, La Caixa, Recoletos o Mediapark, en España, y el Banco Espiritu Santo en la región lusa.
 
Servicios de más calidad
Vignette Ibérica no se ha fijado metas económicas para el año 2001 pues sabe que el enfriamiento de la economía norteamericana se verá reflejado también en Europa y mejorar los resultados del 2000 es muy difícil. “El pasado año ha estado marcado por un crecimiento espectacular”, continúa Usandizaga, “enturbiado tan sólo por el déficit en los servicios que es el principal problema que nos han achacado tanto nuestros clientes como nuestros partners, entre los que se destacan Ariba, PwC, Indra, o CapGemini Ernst&Young”. Para Usandizaga, el problema de los servicios es consecuencia directa de la falta de una infraestructura debido a que la compañía estaba casi empezando y no contaba con las posibilidades con las que cuenta ahora.

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