Tras el terror, las empresas empiezan a evaluar los daños

Ataque terrorista en Estados Unidos

Mientras Estados Unidos sigue conmocionada por el terror vivido el pasado 11 de septiembre, después de que una oleada de ataques terroristas paralizara el país y se cobrara cerca de 5.000 vidas humanas, según las primeras estimaciones, la industria informática intenta recuperar la normalidad y empieza a ofrecer su ayuda a las empresas afectadas. A la espera de ver cómo afecta el ataque a la economía mundial –y, sobre todo, a los mercados bursátiles- empiezan a adivinarse algunas consecuencias claras para las empresas de TI. Como explicaba un ejecutivo de una multinacional informática la pasada semana, su compañía generaba más ingresos en las Torres Gemelas, que en todo el mercado español.

La prioridad principal de las compañías norteamericanas de Tecnologías de la Información sigue siendo, por el momento, garantizar la seguridad de su personal y conocer el destino de aquellos empleados que trabajaban en el World Trade Center. Compañías como IBM, Oracle, Sun o Compaq han comunicado la muerte de algunos empleados que viajaban en los aviones utilizados para el ataque suicida. Otras, como AT&T, Avenir, Blue Sky Technologies, Sun Microsystems y hasta 15 compañías de TI norteamericanas de menor dimensión, contaban con oficinas en las torres siniestradas. Sun, de hecho, tenía más de 300 empleados en las dos plantas que ocupaba en la Torre 2 que, al cierre de esta edición, se aseguraba que habían podido evacuar el edificio antes de su desplome.
Computer Associates, que tenía a 140 empleados trabajando a dos manzanas del World Trade Center se ha apresurado a asegurar que todos sus trabajadores habían sido evacuados y que seguían sus actividades en localizaciones seguras: “Nuestros empleados están trabajando desde sus casas o desde otras oficinas en Nueva York. No queremos trasladar a la opinión pública el mensaje de que el ataque ha afectado nuestras actividades porque eso implica que ellos [los terroristas] ganan”, aseguró el Vicepresidente de Recursos Humanos de Computer Associates, Kevin Long, en un comunicado que coincide con el sentir general de las empresas de Tecnologías de la Información.
Paralelamente, el ataque ha supuesto una intensificación de las medidas de seguridad en gran parte de las multinacionales del sector: las subsidiarias de muchas de las grandes compañías de TI han recibido orden de que ninguno de sus empleados viaje a determinados países considerados “de alto riesgo”. Otras, como Cisco, han prohibido a sus empleados en todo el mundo viajar en avión hasta nuevo aviso. Muchas filiales españolas de compañías norteamericanas evacuaron sus sedes el día del ataque por el temor a nuevos atentados.
La psicosis y la sensación de inseguridad crece en todo el mundo a la vez que se cancelan eventos, reuniones de usuarios y ruedas de prensa internacionales, contribuyendo a una repentina paralización de la actividad en el sector. Aunque es pronto para lanzar conjeturas, algunos analistas han empezado a apuntar que la tragedia de las Torres Gemelas podría impulsar a corto plazo la demanda de Tecnologías de la Información, y especialmente la inversión de las grandes compañías en seguridad, planes de contingencia y de recuperación de desastres, sistemas de back-up, etc. .

Recuperación de desastres
Pero mientras el temor a nuevos atentados crece, las compañías de TI han empezado a contactar con las empresas que ocupaban el World Trade Center ofreciendo sus servicios, especialmente en el área de seguridad, back-up y recuperación de desastres. La mayoría de la docenas de compañías –en su mayor parte financieras- que ocupaban los edificios siniestrados han anunciado que mantienen sus operaciones y que todos los datos están a salvo en los ordenadores de sus centros de respaldo. Tanto la Bolsa de Nueva York (NYSE) como el Nasdaq, confiaban en que la normalidad fuera la tónica, en lo que a infraestructura tecnológica se refiere, una vez abiertos los mercados y después de que la operadora Verizon reanudara el servicio en la zona. No hay que olvidar que Verizon contaba con un centro cercano al World Trade Center –ahora totalmente destruido- que gestionaba 200.000 líneas de voz y tres millones de líneas privadas independientes a las empresas de la zona y a los dos mercados bursátiles neoyorquinos. Las compañías de telecomunicaciones y los operadores de telefonía móvil realizaron también un tremendo esfuerzo en los días posteriores al desastre para paliar la situación en lo posible y facilitar las labores de rescate. Cingular Wireless, un operador celular norteamericano, instaló en pocas horas estaciones base provisionales en Nueva York y Washington con el fin de garantizar las comunicaciones y repartió 3.000 teléfonos móviles entre los equipos de emergencia. La compañía registró un incremento en el tráfico de hasta el 400% en las horas siguientes a los atentados. Algo parecido ha hecho AT&T Wireless, la filial de telefonía móvil del gigante AT&T, que repartió 1.300 móviles a policías, bomberos y personal sanitario. Compañías especializadas norteamericanas como SunGard Recovery Services y Comdisco han comunicado que docenas de empresas han presentado declaraciones de desastre y que sus centros de respaldo localizados en diferentes ciudades norteamericanas –desde Boston a Chicago- estaban trabajando para ayudar a las compañías afectadas a reanudar sus operaciones cuanto antes.

El negocio ha cambiado
Los que defienden que nada volverá a ser igual tras el ataque del 11 de septiembre han encontrado un buen apoyo en la consultora Gartner Group. El día siguiente a los atentados de Washington y Nueva York, los analistas de Gartner aseguraban que las compañías deberán replantear su actividad en el futuro: “La actividad empresarial en Estados Unidos, tal y como la conocíamos, ha cambiado para siempre”. En un tono dramático, Gartner aseguraba que la economía cambiará debido al inicio de un período de inestabilidad política, aumento del terrorismo y, quizá, la guerra. Según la consultora, las restricciones en los viajes haría más difícil para las empresas norteamericanas mantener sus relaciones comerciales con terceros países, mientras que el incremento de la seguridad interempresarial redundará en una mayor dificultad a la hora de intercambiar información. El ciberterrorismo, según Gartner, es ahora una amenaza más real que nunca para las empresas, que están obligadas a replantear sus políticas de seguridad y a estipular planes de contingencia rigurosos que cubran todas las eventualidades posibles. No hay que olvidar que después de la bomba que explotó en las Torres Gemelas en 1993, un 26% de las compañías afectadas desaparecieron ante la imposibilidad de recuperar los datos esenciales para reanudar sus actividades.


Compañías tecnológicas en el World Trade Center
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AT&T
Avenir
Avesta Computer Services
Blue Sky Technologies
Cheng Xiang Trading USA
Kanebo Information Systems
Martin Progressive
Meganet Management Consultants
Network Plus
Paging Network of New York
Securant Technologies
Siemens
Strategic Communications
Suggested Open System
Sun Microsystems
The Beast Dot Com

(*) Este artículo está basado en informaciones ela

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