La Justicia catalana agiliza sus procesos

- Aúna el plan de modernización con la entrada de la Nueva Oficina Judicial
- T-Systems fortalece su relación con este departamento, que se remonta a 1984

El compromiso de la Administración de Justicia con las TIC se remonta a muchos años atrás, más aún que su relación con T-Systems como partner estratégico en este ámbito. Desde 1984, T-Systems está presente en la informática de la Justicia catalana, habiendo pasado por diferentes etapas. Perfecto conocedor del entramado tecnológico del Gobierno regional, el proveedor ha sido una de las piedras angulares en el último proyecto de modernización, arrancado hace cinco años y que culmina prácticamente ahora. Así lo demuestran los 200 millones de euros invertidos en TIC en este ámbito, en el período comprendido entre 2003 y 2010.
Joan Xirau, secretario de Relaciones con la Administración de Justicia, dibuja la situación de la Informática de Justicia antes de acometer el proyecto, señalando que la coincidencia entonces de “los cambios normativos que han supuesto finalmente la aplicación de la Nueva Oficina Judicial (NOJ)”. Ambos factores, la necesidad de modernización y la llegada de la NOJ, hicieron imperativa la implantación de “herramientas y tecnologías que respondieran a la estrategia de facilitar la interacción con los profesionales de la Justicia”, en el camino hacia un mayor acercamiento de la Justicia a los ciudadanos, “haciéndola más eficiente y eficaz”.
A lo largo del proyecto de modernización, una de las asignaturas pendientes heredadas del día a día durante los últimos años era la heterogeneidad de bases de datos, con lo que existía una dispersión elevada de información y, en ocasión, de difícil compartición. Así, una de las primeras iniciativas puestas en marcha por T-Systems fue la unificación de bases de datos para todos los juzgados de Cataluña. Xirau explica que también se puso en marcha “la presentación telemática de demandas para los procuradores y la gestión de requerimientos policiales con el cuerpo de Mossos de Esquadra y el resto de fuerzas de seguridad, por cierto, Premio Calidad de la Justicia 2010 del CGPJ”.
A pesar de esta batería de mejoras, Xirau puntualiza que “los próximos meses son aún más prometedores, con la presentación de un nuevo sistema de gestión procesal, que dará servicio a los juzgados y que introduce temas novedosos y necesarios como la tramitación guiada y el expediente electrónico”. De este modo, se cubrirá todo el proceso, desde la presentación por parte del procurador de una demanda civil, hasta su trámite en un juzgado de Primera Instancia y la sentencia, “de manera que los procuradores, servicios comunes de registro y reparto, juzgado y fiscalía podrán realizar todas las funcionalidades sin emitir ningún papel”. Un proyecto que, por su complejidad, requiere del expertise de un partner de primera fila.
Este cambio hacia un modo digital no resulta sencillo de implantar, pues, según Xirau, “los juzgados siguen siendo un mundo en el que se trabaja en papel”. El responsable sostiene que la apuesta del Departamento pasa más por conseguir que las fuentes de información y comunicación sean digitales y que los documentos generados en el propio juzgado en formato electrónico se integren en el llamado expediente electrónico, que por digitalizar fuentes físicas.
Los avances se suceden rápidamente en un proceso que Xirau califica de “imparable”, ilustrando los pasos firmes que la Administración de Justicia está dando con, por ejemplo, la implantación del sistema de Gestión de Requerimientos Policiales que “permite ahorrar más 750.000 folios, correspondientes a los alrededor de 190.000 requerimientos anuales enviados a los cuerpos policiales, a la vez que 23.000 horas de trabajo”. Asimismo, otro ejemplo es la presentación telemática de demandas, ahora en fase de implantación y de la que se esperan obtener “importantísimos ahorros de papel y tiempo”.
Pero a pesar de las ventajas de la digitalización, este movimiento genera nuevas demandas de almacenamiento, para lo que la Administración de Justicia “dispone de diferentes soluciones, cada una adaptada a las particularidades de los procesos de negocio de la Administración de Justicia a los que responden”, indica Xirau. A grandes rasgos, estos sistemas pueden clasificarse desde la perspectiva de sistemas de información y de los servidores ofimáticos. En el primero de los casos, el responsable explica que “está formado por elementos de almacenamiento SAN y NAS, con cabinas de discos sincronizadas entre el CPD principal y el CPD de respaldo, lo que minimiza el tiempo necesario para la activación del plan de recuperación de desastres”. Dada la criticidad de la información almacenada, una automatización de los backups permite eliminar posibles errores humanos, recayendo la labor en robots que automatizan todo el proceso, transportando las cintas diariamente a un centro de custodia fuera del CPD. Por su parte, los servidores ofimáticos tienen una elevada capilaridad territorial, por lo que se optó por realizar las copias de respaldo de forma centralizada mediante un sistema de copia en red, lo que simplifica drásticamente la gestión.

Interoperabilidad
Además de en las bases de datos, la heterogeneidad reinaba en el resto del departamento. Por eso, los sistemas que se están desarrollando en esta nueva fase siguen la metodología y guías de desarrollo para disponer de servicios y aplicaciones más homogéneas e interoperables.
Se trata de unas guías que contemplan el cumplimento del Test de Compatibilidad y tienen en cuenta los avances de los trabajos de EJIS (Esquema Judicial de Interoperabilidad y Seguridad), “permitiendo la homogenización de los procesos lógicos con cualquier otro sistema de información de otros organismos relacionados con la Administración de Justicia”.
En aras de avanzar más en interoperabilidad y recortar costes, cabe preguntarse si se ha contemplado recurrir a cloud computing. El responsable aclara que ya trabajaban siguiendo este concepto antes de que se generalizara como cloud: “Explotamos servicios entre clouds concretas, como la del propio departamento, la de la Generalitat y la de las Administraciones”.


Hacia la información instantánea
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El objetivo principal de la modernización acometida en la Administración de Justicia catalana es que el ciudadano salga beneficiado. Joan Xirau asegura que “se mejoran los plazos de respuesta, la seguridad en la información facilitada, en la atención personalizada y la eficacia del sistema” y remarca, además, que “la gran transformación, y uno de los ejes del plan de modernización, será la apertura al ciudadano mediante la creación de canales de información y la disponibilidad de una información fiable al momento”.
El responsable catalán concluye que “tal como dice la Carta de Derechos de los Ciudadanos, incorporamos los instrumentos procesales más modernos y avanzados, para favorecer una Administración de Justicia más abierta capaz de dar servicio a los ciudadanos con mayor agilidad, calidad y eficacia”. De manera interna, de hecho, ya se han incor

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