Julio del Valle, director general de Bull España

"Bull está contemplando la compra de una empresa de servicios de integración en España"

El principio de la actual década para el Grupo Bull podría definirse de complicado. Abordó diferentes operaciones con muy diferente resultado pero el conocimiento del mercado y de la tecnología, así como de las necesidades de sus más importantes clientes están devolviendo a Bull al lugar que le correspondía. El desafio ahora para esta compañía, que en su útlimo ejercicio alcanzó una cifra de negocio de 89 millones de euros, pasa por potenciar y reactivar todo lo relacionado con el área de servicios y más concretamente con el segmento de servicios de integración. Sus clientes todos ellos grandes organizaciones fundamentalmente del sector público y sector financiero, conforman la razón de esta apuesta.

En líneas generales, ¿podría comentar cómo ha empezado el año 2005 para Bull?
- Esperamos que sea un año de crecimiento claro y, en este sentido, nuestras previsiones se orientan a un incremento del mercado español en torno a un 8%, y lo que nuestra matriz nos exige se sitúa en crecer un 10%.

¿Cómo espera conseguirlo?
- A través de una combinación en el comportamiento de nuestras ofertas de productos y servicios. Me explico, algunas áreas crecerán claramente muy por encima de ese 10% y otras decrecerán. La razón es la propia evolución del mercado. Por ejemplo, todo lo relacionado con el mundo de los sistemas propietarios va a experimentar crecimientos negativos. Algo que a Bull le afecta de forma directa no sólo porque genera una importante cifra de negocio, sino por el margen que aporta a la compañía. En cambio, en el entorno de los servidores abiertos basados en el procesador Itanium2 debemos crecer hasta un 100%. En plataformas Intel de 32 bits generaremos crecimientos por encima del 50% y en el mercado de PC intentaremos mantener nuestra cifra de negocio o incluso registrar pequeños crecimientos. Otro área importante de crecimiento se sitúa en los servicios donde esperamos alcanzar un incremento del 10%.

Desde el año 2000, aproximadamente, Bull ha cambiado su orientación al mercado: las operaciones de Integris, Steria.. generaron cierta confusión en el mercado ¿se han resentido de alguna forma su base de clientes?
- Es cierto que en los últimos dos años se ha podido producir cierta confusión por los motivos que apunta. Pero una de las confusiones más importantes era la que transmitía la idea de que Bull abandonaba el mundo de los servicios. Algo que en absoluto es cierto. Bull sigue siendo un grupo que tiene dos ramas de actividad: la tecnología y lo servicios.
En este sentido, y dado que en aquellas operaciones el segmento que más afectado se sintió fue el de los servicios de integración, el nuevo presidente de Bull ha articulado una nueva estrategia centrada en reconstruir todo esta área de servicios de integración en aquellos países donde se vieron afectados, uno de los cuales fue España. Y así, nuestro enfoque, en este segmento es potenciarlos en tres áreas: Business Intelligence, el mundo de integración de aplicaciones corporativas y el desarrollo de aplicaciones corporativas.

¿Existe algún tipo de relación con Steria?
- La relación entre el Grupo Bull y el Grupo Steria es inexistente desde el punto de vista accionarial, si es a eso a lo que se refiere. Nuestra relación en estos momentos es la misma que podemos establecer con cualquier otra compañía: competencia y colaboración. Lo que sí ha habido durante un cierto tiempo es un periodo de protección a la base de clientes de Steria, durante el cual Bull no podía abordar ciertas áreas de negocios o proyectos, pero este periodo ya ha vencido.

Si se analiza el sector de las empresas de servicios se observa que el tamaño decide en muchos casos, ¿está de acuerdo con esta realidad?
- Cuando se habla de compañías de servicios e integración hay una tendencia generalizada a asociar tamaño a éxito y creo que para muchos casos es cierto que es necesario disponer de economías de escala pero para otras no hace ninguna falta. Lo necesario es disfrutar de las competencias correctas, excelentes profesionales. Es decir es algo más relacionado con la calidad que con la cantidad.

¿Está contemplando Bull un repunte en su política de adquisiciones?
- Concretamente España será uno de los países donde se generará crecimiento por adquisición en el área de servicios y más concretamente en servicios de integración. Pero todavía es pronto para más detalles.

Haciendo un poco de historia ¿se puede llegar a la conclusión de que a las empresas que nacieron en el entorno mainframe les ha costado o les está costando mucho amoldarse al nuevo escenario?
- Bull inicio su reconversión en el año 1992, y lo cierto es que desde entonces su apuesta por el mundo de los servicios sufrió diferentes etapas, y quizás la más crítica fue cuando se decidió transferir parte de nuestro negocio a otro grupo. Y es ahora, cuando estamos comprometidos a reconstruir no toda esa parte transferida pero sí lo más importante. Lo que indica que Bull vuelve a apostar de forme decidida por el mundo de los servicios. En lo referente a tecnología, hay que mencionar que cuando se disfruta de una base instalada muy fuerte en sistemas propietarios, la evolución exige unas inversiones muy fuertes en I+D que inicio Bull en el año 1999 y que dieron como resultado el programa CEN desarrollado conjuntamente entre Bull e Intel. Un programa centrado en la creación de sistemas multiprocesadores simétricos basados en Itanium2 que permitieran que nuestros clientes GCOS con sus aplicaciones basadas en ese sistema, pudieran rodar esas mismas aplicaciones en los nuevos sin la necesidad de tener que recompilar las aplicaciones a un coste mínimo. Todo ello con una arquitectura basada en estándares que reduce considerablemente el coste total de propiedad de la plataforma hardware. Ese mismo programa tiene otro objetivo: lanzar al mercado la gama Novascale, multiprocesadores simétricos que van a correr en sistemas operativos Windows y Linux y que además permiten correr también GCOS. Y basado en esta nueva gama se ha presentado el Tera 10 un sistema que se entregará a la Comisión de Energía Atómica de Francia a lo largo de este año y que será el más potente de Europa y el segundo más potente del mundo.

En un momento en el que la tecnología ha llegado a estar cuestionada, ¿se podría afirmar que la tecnología sigue siendo un diferencial para Bull?
- Efectivamente, es un punto fuerte de Bull. Conceptos como misión crítica, tolerancia a fallos... son algo imbuido en la cultura de Bull, y no solo en arquitecturas de grandes servidores. Si analizamos nuestra oferta en sistemas IA32, disponemos de un equipo diseñado con todo el hardware redundante, de tal manera que todo se ejecuta en paralelo pero se comporta como si fuera un único sistema lógico. Lo que supone mucha mayor disponibilidad frente al modelo clásico de cluster que obliga a pagar el doble de toda la parte software.

En lo que refiere a negocio, Bull genera el 47% por ciento en tecnología y un 26% en servicios, el resto sería soporte, ¿son ratios que se piensan mantener?
- Ahora mismo, podríamos hablar de un 60% tecnología y 40% entre mantenimiento y servicios al 50% . Vamos a crecer en servicios sobre todo y aquí estamos apostando fuerte en

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