Imprimiendo bajo Windows.

Después de la euforia inicial, usuarios y profesionales se preguntan si vale la pena pasarse a Windows. Sin duda la pregunta irá perdiendo sentido a medida que Windows se consolide como entorno estándar y se solucionen los inconvenientes de velocidad, particularmente en lo referente a la impresión, que presenta, hoy por hoy, importantes limitaciones.

Normalmente, cuando se trabaja bajo Windows, se manejan imágenes que la impresora debe tratar punto a punto (bitmap) o concaracteres ASCII acompañados de sus respectivos parámetros de posición, tamaño, etc. En ambos casos la impresora debe componer la página en su cara y limitada memoria.

Cuando trabajamos con un fichero de texto, el ordenador lo envía a la impresora a través del puerto paralelo. Si el texto en cuestión incluye matices como subrayados, negritas, tabulados y fuentes diversas, estos se transmiten junto al texto pero son interpretados por la impresora como caracteres de control y no se imprimen, sino que modifican el texto.

La impresora identifica los distintos caracteres ASCII (letras y signos), genera una copia en su memoria del aspecto final que tendrá la página, pone en marcha el motor e imprime las letras y signos en cuestión, a la alta velocidad del motor de impresión.

Para imprimir documentos con tipos de letra especiales, surgieron lenguajes como el PostScript. Los códigos de estos lenguajes son interpretados por algunas impresoras, mejorando la presentación de los documentos aunque en perjuicio del factor tiempo. Pero si intentamos trabajar con imágenes o textos complejos, la placa de la impresora debe interpretar cada coordenada de la imagen. Consecuentemente, el tiempo de impresión aumenta proporcionalmente a la complejidad de ésta. Es en este momento, cuando vemos potentes impresoras láser imprimiendo a velocidades irritantes, que pueden alcanzar varios minutos por página. Algunos fabricantes de impresoras láser superaron, en parte, elproblema del bitmap, mediante procesadores RISC dedicados, pero los resultados sólo son una mejor gestión del lenguaje PostScript y una leve mejora en velocidad. Incluso utilizando procesadores RISC dedicados, a la hora de componer las imágenes de cada página se hace evidente que las impresoras láser, incluso las más potentes, no han sido concebidas para manejar imágenes bitmap. Otra solución que pretende acelerar la impresión bajo Windows, es la introducida por los sistemas de tratamiento de imagen, que suelen utilizar placas descompresoras que aumentan la velocidad de transmisión utilizando el interface video, que es bastante más rápido que el paralelo. En el mercado hay bastantes soluciones de este tipo, generalmente integradas en programas de tratamiento de imágenes como los archivos electrónicos de documentos. Las placas de XIOICS, LaserMaster y KOFAX son ejemplos de este tipo de solución.

Los archivos bitmap suelen tener un tamaño considerable y la velocidad de transmisión desde el PC a la impresora cobra importancia, la diferencia entre la salida video y la salida paralelo es de más de 10 a 1 (115 Kb/s frente a 1,2 Mb/s que se pueden alcanzar utilizando una transmisión video). Pensemos que las imagen de una página de alta definición puede ocupar varios megabytes, lo mismo que cientos de páginas de texto. De los avances mencionados, el primero (procesadores RISC) soluciona la utilización de PostScript, mientras el segundo, la transmisión a través de video, acelera la impresión de imágenes. Pero estos sistemas no utilizan los comandos de impresión de Windows, con lo cual no resuelven el problema que nos ocupa. Recientemente se han producido novedades en este sentido; LaserMaster ha desarrollado una gama de productos que agilizan la impresión de PostScript. Se pueden utilizar para la descompresión de imágenes y, lo más importante, aceleran sensiblemente la impresión bajo Windows. Se trata de interfaces que asumen directamente el control del motor de impresión reemplazando la placa de la impresora. Como estos interfaces saben que van a imprimir una imagen bitmap, y no la cadena de caracteres que compone el archivo, el tiempo de impresión se reduce sensiblemente. Se trata de sistemas concebidos para Windows y entornos gráficos en general, que aprovechan la potencia de las impresoras láser, pero superan sus limitaciones.

Una de las técnicas de las placas de LaserMaster (distribuídas en España por Suricata) es crear en la memoria del PC la imagen final que se debe imprimir. El archivo se transmite a alta velocidad a través de la salida video y se imprime sin necesidad de generar una imagen de la página en la memoria de la impresora. Este tipo de placas se instalan en la entrada I/O de la impresora y se conectan a la salida paralela del PC. El software que las acompaña incluye un driver GDI (Grafic Device Interface) de acceso directo desde Windows, un programa de descompresión de imágenes, un interpretador de PostScript, 50 fuentes True Type y utilidades.

Seguramente el juicio sobre la conveniencia del Windows continuará y se irá actualizando hasta que pierda sentido, como si preguntásemos hoy si vale la pena trabajar con DOS. Las mencionadas, y otras opciones que seguramente irán apareciendo, resuelven uno de los más duros escollos actuales para la aceptación total de Windows; la lentitud de la impresión en este atractivo entorno gráfico.

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