Programación

Hacia una mayor productividad

Herramientas de gestión de red

Herramientas de gestión de red . ¿ Un simple término de moda ? ¿ O se trata más bien de un término que describe con mayor claridad y significado unas prácticas de gestión de TI más productivas ? La consultora IDC ha analizado la realidad que rodea el concepto de gestión y ha llegado a la conclusión de que la viabilidad de una empresa puede depender de una herramienta de gestión de entornos heterogéneos eficaz .

Los departamentos de Sistemas de Información de las empresas están desbordados por la proliferación de sistemas distribuidos, aplicaciones basadas en red y clientes Internet . Todo, desde las funciones administrativas rutinarias y las comunicaciones básicas internas, hasta los procesos de diseño en colaboración y el proceso de transacciones críticas, se ha trasladado a redes LAN y ha planteado una demanda adicional a la disponibilidad del proceso en red . Al promover las aplicaciones en red una innovación en productos y servicios, la organización de Sistemas de Información se convierte con frecuencia en asociada y colaboradora del desarrollo de productos . Dada la importancia crucial de una llegada rápida de los productos al mercado, las limitaciones en las capacidades de gestión de sistemas y de redes pueden dar lugar a una congestión sumamente costosa .

Máxima prioridad

Un estudio reciente de IDC entre 500 directores de Sistemas de Información ( DSI ) demuestra su urgencia por alcanzar los objetivos de gestión de TI . Casi una tercera parte de ellos considera que el rendimiento de los dispositivos de red es una prioridad máxima, mientras que un 28% lo consideran un objetivo a corto plazo . Sólo un 10% piensan que han alcanzado ya los objetivos de rendimiento de sus dispositivos de red .

Una segunda área de urgencia es el rendimiento de las aplicaciones . Casi un 60% de los directores de Sistemas de Información estimaron que esta es una prioridad máxima u objetivo a corto plazo, y sólo un 7% se mostraron satisfechos con su solución actual .

La administración de los desktop y servidores se encuentra en una situación sólo ligeramente mejor . Sólo un 15% de los consultados consideró que se habían alcanzado sus objetivos de gestión con respecto a la administración de sistemas desktop, y sólo un 20% afirmó haber alcanzado sus objetivos de administración de servidores .

Una cosa está clara: la mayoría de los directores de Sistemas están insatisfechos con sus soluciones de gestión actuales . Y, como hay pocos directores dispuestos a aumentar los gastos generales corporativos aumentando el personal de los departamentos de SI, el problema para los DSI es cómo mejorar los servicios, gestionar el crecimiento y alcanzar unos objetivos comerciales cada vez más altos, controlando al mismo tiempo los costes .

Las herramientas de gestión son la única forma de salir de esta situación, cada vez más agobiante . No sólo herramientas que automaticen las tareas de gestión redundantes, sino también herramientas que ofrezcan a los administradores información que puedan utilizar, como datos básicos de utilización o de recursos, con el fin de mejorar el rendimiento de la red . Estas herramientas ofrecen mucho más valor que aquellas cuya única finalidad es mejorar la gestión de fallos y de configuración .

Es aquí por lo tanto donde está la proposición de valor que es posible mediante la gestión proactiva: la mejora del rendimiento de la red ( medida generalmente en función de la disponibilidad ) reduce los requerimientos de detección y corrección de fallos, de forma que los administradores pueden dedicar más tiempo y recursos a tareas de gestión, lo cual a su vez minimizará los problemas futuros .

Gestión de red

El paradigma actual de la gestión de red -instalaciones de proceso con plataformas de gestión de red y aplicaciones de gestión de elementos de red- ofrece una variedad de funciones de gestión de fallos, configuración y rendimiento . Aunque estas herramientas mantienen en funcionamiento los entornos de proceso, ofrecen poco soporte directo a los procesos necesarios para evaluar y mejorar una red .

La gestión de red de los entornos distribuidos se inició a comienzos de los años 90 con la adopción generalizada del SNMP . Al disponerse de un medio común de comunicar con las características de los dispositivos de red y definirlas, era posible recoger información de múltiples dispositivos . La detección de dispositivos remotos y la comunicación de información de status a una consola centralizada ofreció a los administradores información topológica y de status consistente, para una gran cantidad de dispositivos, lo cual es un requerimiento básico para la detección y localización de fallos . Cuando se añadieron alarmas con el fin de indicar a los administradores qué dispositivos se encontraban en fallo, la localización de problemas pasó de ser casi imposible a simplemente difícil .

Lo que vino a continuación de forma natural después del establecimiento del punto de consolidación e instrumentación fue la herramienta de configuración orientada a dispositivos . Las aplicaciones de gestión de elementos de red permitieron a los administradores configurar remotamente todos los aspectos de los dispositivos, tanto en grupo como individualmente . Y, al ser posible para los vendedores desarrollar funciones de gestión específicas de dispositivos, el software de gestión se convirtió en un elemento clave en la venta de dispositivos de red .

Sin embargo, pronto resultaron visibles las limitaciones en las capacidades de topología, status y configuración remota . Aunque los datos SNMP no ofrecían información sobre el rendimiento en curso de los dispositivos, RMON y RMONv2 resolvieron esto .

Plataformas de gestión de red

Con frecuencia se critica a las plataformas de gestión de red por no cumplir con la promesa de ofrecer una gestión integrada, y también es cierto que por lo general no reciben crédito por el papel crítico que desempeñan en entornos de gestión . Aunque las plataformas de gestión permiten a los administradores establecer límites o umbrales dispositivo-por-dispositivo ( lo cual sería una forma ideal de identificar un problema antes de que diera lugar al fallo de un dispositivo ) , una serie de alertas basada únicamente en determinados umbrales requiere una correlación compleja y de gran intensidad de recursos para poder derivar cualquier información que permita establecer predicciones . Aunque la correlación de eventos para corregir alarmas y mejorar la localización de fallos puede conducir a enormes mejoras en la gestión de las operaciones de red, no es proactiva . Puede ser el medio para crear una gestión proactiva encima de una plataforma de gestión de red, pero sólo para los usuarios que puedan permitirse la inversión necesaria en tecnología, capacidad y experiencia .

Las aplicaciones de gestión de elementos de red ofrecen conexiones estrechas con dispositivos de red . Obviamente, los vendedores de hardware tienen la capacidad de " instrumentar " ( extraer información ) de dispositivos de manera propietaria y ofrecer a los clientes una capacidad de gestión única . Este modelo puede generar una mayor posibilidad de ofrecer una verdadera gestión proactiva que las plataformas de gestión, porque sólo tiene que correlacionar datos para el dispositivo de un vendedor . Aunque las aplicaciones de gestión de elementos de red ofrecen una mayor visibilidad de los dispositivos gestionados, esto no es en sí mismo una gestión proactiva .

Entonces, si las herramientas de gestión tradicionales no pueden ofrecer una verdadera gestión proactiva, ¿ en qué situación deja esto a los administradores ? Deberán recurrir a las soluciones de gestión proactiva que están surgiendo actualmente, incluso si ello significa renu

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