Comunicaciones

El Gobierno promueve el uso de las TI desde la empresa

Con la entrada en vigor de la ley 6/2000

La ley 6/2000 ha dado alas a las empresas para acometer programas de formación. Las entidades financieras como BBVA y Caja Madrid han sido de las primeras en embarcarse en programas de financiación y subvención de equipos a su personal. A éstas les han seguido IBM y Telefónica. Sin embargo, la ausencia de deducciones fiscales aplicables al individuo hacen que esta ley, cuyo fin último es la popularización de las TI, no esté completa a los ojos de la sociedad.

El Gobierno no cesa en su empeño de hacer extensivo el uso de las Tecnologías de la Información en la sociedad española. Con vistas a implantar ese modelo utópico que se ha venido a llamar Sociedad de la Información, el Ejecutivo Aznar dictaminó, al principio de su segunda legislatura, la creación de un ministerio de ciencia y tecnología. Bajo este paraguas, el Estado ha llevado a cabo una serie de proyectos encaminados a popularizar las Tecnologías de la Información en escuelas y hogares. Deseo que parece haber culminado con la aprobación del plan de acción Info XXI. Un proyecto al que se destinarán 825.000 millones de pesetas en los próximos dos años y con el que se pretende divulgar las Tecnologías de la Información en la Administración y la ciudadanía. Las empresas no están exentas del beneplácito del Gobierno en materia tecnológica. Así, el uno de enero de 2001, a tenor de lo expuesto en la ley 6/2000, las pequeñas y medianas empresas se beneficiaban de una serie de incentivos fiscales por renovar, mejorar o incorporar equipamiento informático. Además, esta iniciativa no es ajena a la inversión en formación que, previsiblemente, tendrán que realizar estas pequeñas corporaciones. Bajo este paraguas, la ley 6/2000 contempla la entrega gratuita, en algunos casos, o la financiación de PCs o productos relacionados en otros, incluyendo otro tipo de hardware y software para el uso personal del empleado en su hogar (artículo 4). Este es, sin duda alguna, el aspecto más relevante y controvertido de este decreto en la medida de que todas las empresas, independientemente de su tamaño y facturación, se pueden beneficiar de las medidas fiscales amparadas bajo el concepto de formación.
La promulgación de esta ley ha congratulado a la industria informática en general. Las pymes, base del tejido empresarial de este país, consiguen con esta ley entrar definitivamente en las nuevas tecnologías gracias al apoyo económico que reciben del Ejecutivo. Sin embrago, esta alegría es moderada cuando se trata de leer entre líneas el artículo 4 de la mencionada ley. El problema radica en la cantidad a la que asciende la inversión de la compañía en equipos para el desarrollo personal y profesional de sus empleados, cuánto aportan los empleados económicamente hablando y si las deducciones a las que se pueden acoger las firmas les permite aumentar su cuenta de resultados. De hecho, aunque la formación ha sido, en los últimos años, una partida importante dentro de las empresas en tanto en cuanto se requieren cada día profesionales más cualificados, lo cierto es que tras este interés por fomentar las nuevas tecnologías se puede camuflar un puro negocio. Porque, ¿no es cierto que si la ayuda de la empresa se limita a financiar el producto y es el propio empleado quien debe pagar el coste total del equipo el único beneficiario de esta medidas es el empresario? Por un lado, podría deducir la compra de equipamiento informático como gasto de personal y, por otro, se ahorraría contratar nuevos cursos en la medida que sus trabajadores han conseguido desde sus hogares familiarizarse con las Tecnologías de la Información.
Aunque estas medidas suponen un paso adelante lo cierto es que esta ley sería más efectiva si contemplase la subvención de adquisición de hardware y software a los particulares, independientemente de la empresa a que pertenezca. Rubén Espinosa, director de marketing de Toshiba, piensa al respecto que “la ley es un primer paso pero no es suficiente ya que hay que avanzar y pasar del ámbito de la empresa al personal para que de alguna manera el individuo pueda desgravar en su declaración de la renta por la compra de un ordenador”.

Conecta y e-NRED las primeras iniciativas
Hasta la fecha sólo cuatro compañías se han embarcado en proyectos de financiación de equipos a sus empleados. Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA), Caja Madrid, Telefónica e IBM han diseñado planes a través de los cuales se conseguirá habituar a sus empleados a las TI.
Bajo Plan Conecta, el BBVA alcanzaba el mes de julio un acuerdo con IBM en virtud del cual la entidad financiera subvencionaba la compra de 30.000 PCs para su personal, asumiendo las tres cuartas partes del coste del equipo multimedia y la conexión Internet durante los próximos años. Acercar las nuevas tecnologías al empleado fomentando su uso en aras de su desarrollo profesional y personal ha sido el leitmotiv de un proyecto paralelo en Telefónica. En diciembre del pasado año, el mayor grupo de comunicaciones en España lanzaba bajo e-NRED una oferta de adquisición de equipos informáticos preparadas para conexión a Internet a precios especiales para empleados a bajo coste. De esta manera, se les facilita el acceso a las TI y se impulsa el uso de las nuevas tecnologías entre los trabajadores del Grupo. En este caso, al empleado se le descuenta mensualmente de la nómina una cantidad que, pasados treinta y seis meses, conforman el precio del equipo marcado por el distribuidor. Al igual que ocurrió con BBVA, IBM se convertía en el suministrador de material informático de Telefónica. Por otro lado, el Gigante Azul ha decido repetir la experiencia del BBVA y Telefónica entre sus empleados. IBM facilitará a sus cerca de 4.000 trabajadores en España la adquisición de PCs. El fabricante subvencionará el 35% del valor del equipo informático hasta un máximo de 100.000 pesetas a otros fabricantes de equipos.
No cabe duda de que esta serie de medidas impulsarán las ventas de la industria informática aunque se debería exigir un mayor control a la hora de diseñar este tipo de programas de financiación en aras de que la popularización de las Nuevas Tecnologías e Internet sea el principal objetivo.


Deducciones fiscales
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Artículo 3- Aplicable a las empresas de menos de tres millones de euros de facturación. Deducción en la cuota íntegra del 10 por ciento de las inversiones en equipamiento informático. También afecta a servicios, instalación y formación.

Artículo 4- Deducción del 10 por ciento de la inversión en formación.




“Con estos programas, esperamos colocar 60.000 equipos en España en este año”
Ángel Huertas, director de sistemas personales de IBM para España y Portugal
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¿Qué aporta la oferta de IBM en los programas de financiación de BBVA, Telefónica o Caja Madrid?
- La propuesta de valor de IBM en estos proyectos va más allá del precio; la oferta de Afinitty es una propuesta de valor de IBM que conlleva el producto, la financiación y los elementos de soporte en esas dos vertientes de empleado-empresa que permitan el desarrollo y uso de las nuevas tecnolog&#

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