El Consejo Asesor de Personal de la Guardia Civil se renueva a través del voto electrónico. Por segunda vez, Indra se encarga de la implantación del proyecto

La Ley Electoral española no permite el voto electrónico, sin embargo ya se han realizado algunas experiencias piloto que demuestran su eficacia. La Guardia Civil ha sido pionera en la realización del voto por Internet dentro de las Administraciones Públicas. Tras la experiencia de hace dos años, las elecciones de su Consejo Asesor de Personal se han vuelto a realizar mediante este sistema.

La Guardia Civil ha vuelto a realizar las elecciones de su Consejo Asesor de Personal a través del voto electrónico. Las elecciones de hace dos años eran las primeras, de ámbito nacional, que se realizaban con este sistema en una Administración Pública. Las que se acaban de celebrar a primeros de octubre tenían como objetivo renovar el cincuenta por ciento de los miembros del Consejo. En ambas ocasiones, el proyecto ha sido puesto en marcha por Indra, empresa que tiene una amplia experiencia en este sector y que ha participado en la realización de e-voting de diferentes países europeos, latinoamericanos y de Estados Unidos.
El censo de votantes de la Guardia Civil está compuesto por cerca de 80.000 profesionales que integra tanto a los miembros que están en activo (unos 60.000) como a los que se encuentran en reserva (unos 20.000).
Este proceso electoral se celebra a dos vueltas. En la primera los electores votan a los compromisarios y, en la segunda, los compromisarios eligen a los vocales.
En las primeras votaciones tiene derecho a voto todo el censo de la Benemérita, y se han elegido los 726 compromisarios que acudirán a la segunda votación como candidatos a vocales. En total serán 26 los vocales que renovarán parte del Consejo Asesor.
La Ley establece que el Consejo Asesor de Personal tiene que ser renovado cada cuatro años, realizándolo en dos procesos. Primero se renueva la mitad y dos años más tarde la otra mitad.
Los votantes ejercieron su derecho a través de las 54 comandancias, más el Órgano Central, que englobaba un total de 250 puntos de votación repartidos por toda España. En estos puntos se instalaron ordenadores personales dotados con lector de tarjetas para que los votantes pudieran certificar su identidad. “La Guardia Civil tiene sus propios identificadores y sobre este sistema se ha desarrollado el proyecto. Esta es una de las partes fundamentadles del proceso”, afirma Jorge Huete, gerente de procesos electorales de Indra.
Los electores acudían a los puntos de votación, introducían su tarjeta de identificación en el lector y escribían el código personal que se les había sido suministrado. Una vez que se identifican ante el ordenador y todo ha sido verificado, se puede proceder a realizar la votación. El sistema detecta si la misma persona intenta votar dos veces o no está incluida en el censo, si la tarjeta está caducada o si se ha solicitado el voto por correo.
“El voto electrónico ofrece seguridad, ahorro de costes de organización y papel, flexibilidad, automatización y rapidez en el proceso, evita errores y mantiene la confidencialidad de los votantes. Asimismo, también se reducen los recursos. En las elecciones realizadas en la Guardia Civil sólo se han precisado siete personas”, declara Jorge Huete.

Indra ha cubierto las tres fases del proyecto
Indra se ha encargado de poner en marcha el proyecto completo cubriendo las distintas fases del proceso electoral (preelectoral, jornada de votación y postelectoral. En la fase preelectoral es posible consultar e imprimir los datos de las personas que están incluidas en el censo y de las candidaturas que se presentan, gestionar las solicitudes (candidatos, voto por correo, etc.) y difundir las candidaturas. En las jornadas de votación el sistema recoge todos los votos que se emitan de forma electrónica, incorpora los que se reciben por correo y consolida los resultados. En la última fase, se ofrecen consultas e informes de los resultados de la votaciónt
La arquitectura informática implantada para realizar el sufragio constaba de ocho servidores Sun en alta disponibilidad y hardware redundante, que corrían sobre el sistema operativo Solaris. Cuatro eran servidores web con software iPlanet y los otros cuatro eran servidores de bases de datos que contaban con aplicaciones de Oracle y BEA. También se implantó un firewall con software de CheckPoint. Esta estructura se completó con dos balanceadores de carga ALTEON y un array de discos en alta disponibilidad. Todos los equipos estaban conectados entre sí mediante switches 10/100/1000 Mb.

Problemática del voto electrónico en España
En España se han realizado varías pruebas piloto, pero hasta el momento no ha sido posible llevarlo a la práctica y con validez en una Elecciones Generales ya que la Ley Electoral no lo permite.
Durante el pasado verano, el Presidente del Gobierno anunció que se está estudiando la posibilidad de utilizar el voto en el próximo referéndum de la Constitución Europea, pero para ello habría que solventar ciertos problemas que presenta la Ley Electoral española, ya que ésta no permite este sistema de votación.
Existen otros problemas de tipo técnico y social que habría que solventar antes de poder instaurar esta tecnología. Por una parte, estaría la certificación del votante. Habría que proveer a los ciudadanos de un certificado digital e informarles de cómo funciona. El DNI electrónico, que estará disponible a comienzos del próximo año, sería una solución para realizar la identificación on line.
También hay que tener en cuenta que no todos los hogares españoles disponen de ordenador y conexión a Internet, y el grado de conocimiento de las Nuevas Tecnologías que hay entre la población española no es muy elevado
Otro punto que hay que tener en cuenta es el sociológico, teniendo en cuenta tanto la situación existente en las zonas rurales como en el núcleo familiar, donde al no saberse quién es la persona física que realiza el voto, la manipulación del voto es posible.
Las elecciones europeas en las que se quiere poner en marcha el voto electrónico se celebran en el mes de febrero. Las empresas tecnológicas aseguran que la tecnología ya está desarrollada y probada para ponerla en práctica, sólo hay que solventar los problemas legales y socioculturales que presenta España.
“El voto electrónico supone un gran cambio en el proceso. No se puede pasar de nada a todo. Mi opinión es que en España no se puede pasar del sistema del papel al voto electrónico de golpe. Sería conveniente hacerlo gradualmente”, comenta Jorge Huete.


Votaciones electrónicas en las juntas de accionistas
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El voto electrónico también es posible implantarlo en las empresas. Las diferentes normativas recogen que los accionistas pueden delegar o ejercitar su derecho al voto a través de Internet. Este sistema se basa en la utilización de certificados digitales, tanto para la autenticación de los miembros como para firmar electrónicamente los votos emitidos y que queden ligados al firmante.
Estas soluciones deben ofrecer un entorno que sea sencillo de utilizar por el accionista, que permita mantener actualizado en todo momento el censo de los votantes, que controle el acceso al sistema, que realice el envío de acuse de recibo y que disponga de un sistema de almacenamiento seguro para los datos. Au

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