Caja Granada lleva hasta sus últimas consecuencias la filosofía de "simplificar la complejidad"

Con más de cien años a sus espaldas, Caja Granada ha asumido en los últimos años una consolidación progresiva de su infraestructura de almacenamiento. Su primera experiencia al respecto fue en 2001 y, en la actualidad, pretende continuar esta línea estratégica.

Bajo la premisa de “simplificar la complejidad”, Caja Granada ha ido evolucionando en los últimos años su infraestructura informática con el objetivo de satisfacer las necesidades del negocio y el cumplimiento de los niveles de servicio que los diferentes procesos de negocio requieren, como alta disponibilidad y continuidad.
Una parte importante en este proceso ha sido la evolución de la arquitectura de almacenamiento, de una arquitectura SAN (storage area network) y con almacenamiento Symmetrix, de EMC, a la consolidación de todo el almacenamiento en una sola cabina en local (DMX4-2500), para los tres entornos (servidores PA, Itanium y servidores blades Intel Xeon), que soportan todos los procesos de negocio, y una sola cabina en remoto (DMX2000) para dar respaldo a los requisitos contemplados en su plan de continuidad de negocio.

Francisco Herrera
Según Francisco Herrera, director de explotación y mantenimiento de Caja Granada, “los objetivos que nos marcamos en nuestro Proyecto de Renovación Tecnológica a nivel de almacenamiento fueron disponer de una plataforma tecnológicamente avanzada con nuevas funcionalidades de protección de datos, facilidad de gestión, rendimiento y estratificación de la información, que mejorara la escalabilidad de los sistemas actuales, optimizando los procedimientos de crecimiento futuro de la infraestructura de almacenamiento; los procesos de administración y los rendimientos de acceso al almacenamiento, manteniendo la compatibilidad con la infraestructura actual de SAN y servidores de la base instalado; y los procesos y mecanismos de replicación, que garantizan los niveles de protección de la información requeridos por nuestro plan de continuidad de negocio”. Todo ello acompañado de una mayor eficiencia energética y espacio libre en el Centro de Proceso de Datos (CPD) de la entidad.

Un largo historial en consolidación
Sin embargo, éste no es el primer proyecto de consolidación que asume la entidad granadina ya que, como explica Francisco Herrera, “la primera gran consolidación la realizamos en el año 2001 en una cabina Symmetrix 8830. En 2003, abordamos una segunda consolidación en la DMX1000, dejando la 8830 como respaldo en local y para entornos de desarrollo y preproducción, y la incorporación de discos de menor coste con la CX400”.
En el año 2005, Caja Granada evolucionó de la DMX1000 a la DMX2000, utilizando la primera cabina de respaldo en CPD remoto y continuando con la 8830 con el mismo cometido, pero en local. Ya en el primer semestre del pasado año 2008, Caja Granada culminaba sus proyectos en esta área con la renovación tecnológica, consolidación, estratificación y archivado del dato en una cabina DMX4 y Centera, creando un entorno de almacenamiento formado por una cabina DMX4 y una cabina Centera en CPD local; así como por una cabina DMX2000 y una cabina Centera, en CPD en remoto.

Categorizar el dato
El proyecto ha consistido, en palabras del director de explotación y mantenimiento de Caja Granada, “en consolidar toda la infraestructura existente en el CPD local –cabinas Symmetrix 8830, DMX2000 y CX400– en una cabina DMX4-2500, estratificando ésta en cuatro niveles con relación al nivel de criticidad y respaldo del dato”.
Para ello, se realizó un análisis de toda la información que contenía estas cabinas y se catalogó en cuatro niveles. “En el primero –explica Herrera–, están los datos críticos a nivel de acceso y respaldo; en el segundo, los datos críticos pero con menor nivel de respaldo; en el tercero, datos menos críticos y con menor nivel de acceso y, en el nivel cuarto, datos no críticos y con menos nivel de acceso”. Asimismo, se incorporó una quinta capa, de archivado, que se almacena en una cabina Centera de EMC, con respaldo en otra cabina en CPD remoto totalmente sincronizada. Con esta estratificación, Caja Granada ha conseguido “clasificar el dato, darle el almacenamiento adecuado según su categorización, y conseguir una mayor gestión y control del dato, lo que facilita su administración y nos permite tener una cuantificación del coste del dato en todo momento”, puntualiza Francisco Herrera.
La estratificación realizada en cuatro niveles en la DMX4 ha sido fundamental para la aceptación de la propuesta de EMC ya que, en palabras del director de explotación y mantenimiento de la Caja, “la tecnología de la DMX4 ha permitido que puedan convivir en una misma cabina diferentes ejes de discos a nivel de capacidad y a nivel de velocidad de rotación, y establecer una calidad de servicio a nivel de procesador, cacheado y conectividad, que evitan el que un servicio no crítico pueda colapsar el acceso a la información de los servicios críticos”. Por otro lado, la confianza en el proveedor, la satisfacción con la arquitectura ya existente y la decisión de dar continuidad a la estructura ya en funcionamiento, con mejoras tecnológicas y un aumento del rendimiento y la escalabilidad, han sido los argumentos esgrimidos por la entidad financiera para contar con EMC como socio tecnológico en este proyecto.

Migración sin parar el servicio
Aparte de los objetivos que se marcó la institución financiera para este proyecto, este último paso en su camino hacia la consolidación tenía que abordarse, según Francisco Herrera, “bajo la premisa de la pérdida ‘cero’ para todos los servicios críticos durante la migración de los datos de las cabinas consolidadas hacia la nueva cabina. Esta premisa –continúa– también incluía la no parada de la replicación remota, de forma que en ningún momento estuviéramos en ninguna situación de riesgo operativo y fuera de los requerimientos de nuestro plan de continuidad de negocio”.
El proyecto se desarrolló sin incidencia y se cumplieron las premisas de no paralizar el servicio de la entidad financiera, a pesar de que se migraron más de 20 TB de datos en caliente.
Además de los beneficios que son inherentes a la consolidación como son, entre otros, la optimización de los costes, la simplicidad en la gestión y un mayor espacio y ahorro energético en el centro de proceso de datos, Caja Granada ha conseguido, gracias a este proyecto, un control del coste total del almacenamiento.
Por otro lado, la entidad financiera granadina ha logrado mejores rendimientos de acceso a la información en genera

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