Bases de Datos PC a la caza del modelo relacional

ODBC e Interbase, las apuestas de Microsoft y Borland

La información ha devenido en ser elemento fundamental para el progreso de los entes corporativos. Al mismo tiempo, los usuarios finales demandan con más fuerza cada día mejores herramientas de acceso a esta información.

Mientras los fabricantes de bases de datos corporativas van al encuentro del usuario final, facilitándole el acceso a sus niveles de información, los constructores de aplicaciones desktop y bases de datos para PC han emprendido ya la batalla por su cuenta.

Tanto el primer caso como el segundo tienen ya exponente real en la informática de nuestros días: Borland y Microsoft, respectivamente.

Curiosamente, los mismos actores a los que se hizo referencia en un artículo dedicado a bases de datos para PC, publicado en el Especial Bases de Datos del pasado año.

Tanto una como otra compañía han hecho avances considerables desde entonces, en especial por lo que respecta a su nivel de acceso a estratos más altos dentro del organigrama informático: ODBC vs. IDAPI, BOCA vs. WOSA, ODBC Driver Pack vs. Interbase, ... No se compite ya por el número de unidades vendidas, como si de un paquete cualquiera se tratase. El frente es ya más amplio y ambicioso, con conceptos tales como portabilidad, niveles de acceso, capacidad de programación personalizada o interoperabilidad con otras bases de datos.

Algo realmente serio, vamos...

Una cuestión de simetría

Y lo más curioso es que la situación no ha explotado aún. Si, por una parte, actores de probada solvencia en su mercado como son Microsoft y Borland (el primero en el mundo de los sistemas operativos, el segundo en lo que respecta a lenguajes de programación sobre todo) tratan de introducirse en un entorno corporativo y, por otra, los actores tradicionales en el campo de sistemas medios (Oracle, Sybase, Informix, Ingres...) junto con otros más volcados en el aspecto tools (Progress, Uniface, Information Builders, ...) tratan de conectarse con los puestos cliente, estamos ante una cuestión de simetría en la que unos se acercan al campo de los otros; cuando confluyan, desaparecerá el clima idílico de las colaboraciones entre unos y otros y estallará la guerra que viene: la guerra del middleware.

Además, y no se lo pierdan, están los independientes (MDI, Q+E, ...) que algo tendrán que decir. Bueno, si es que les dejan aquellos que son juez y parte.

Tras esta introducción aclaratoria, que nos sitúa en el escenario coyuntural, el cometido de este artículo será explicar concretamente en qué punto se encuentran los desarrollos de Borland y Microsoft, en qué sentido confluyen y porqué podemos decir que se trata, en cierto modo, de dos estrategias diferentes.

Microsoft en su línea

Para William Gates y sus técnicos, el papel de visionarios es ya un rol demandado por sus clientes como cualidad casi obligatoria. Por ello, no es gratuito pensar que, cuando se procedió a la adquisición de Fox, hace ya casi tres años, los del Windows tuvieran la certeza de que aquella inversión tendría una recompensa concreta antes o después. Sin embargo, sorprendieron de nuevo al desarrollar paralelamente una base de datos de cosecha propia, Access DataBase, totalmente orientada al usuario final. Todo ilógico, a primera vista. Pero, como siempre, el tiempo lo explica todo, y más en el caso de Microsoft.

ODBC es la apuesta de esta compañía para penetrar en un mundo de bases de datos que no parece conocer límites. O mejor, cuyas limitaciones las establece únicamente el usuario. Y esto tiene sentido por lo que se explica a continuación.

Para ello es necesario saber primero cuál es la naturaleza de ODBC, señalando además los distintos elementos que lo conforman. Por lo que respecta al primer punto, es necesario recalcar que ODBC no es una base de datos, ni tan siquiera un servidor de bases de datos, o un gestor de información; ODBC es una capa intermedia de software que, en principio, permitirá a todas aquellas bases de datos desktop -o aplicaciones- que lo soporten el acceso a informaciones de sistemas corporativos (lo que se conoce por host, en una acepción hoy por hoy obsoleta e inadecuada).

En cuanto a sus elementos, hay que destacar en primer lugar ODBC Client, un sistema front-end que puede ser emplazado en Access o cualquier aplicación de terceros con soporte para este sistema -eso conformaría el lado cliente-; en segundo lugar estaría lo que se conoce por ODBC Server, que sería la parte servidor del sistema, y de la que existen drivers para la mayoría de las bases de datos relacionales del momento, así como otras muchas del mundo mainframe (OS/400, DB2, etc.); por último, ODBC Driver Pack, un conjunto de drivers para la conexión de bases de datos y aplicaciones desktop a sistemas de información corporativos.

Vamos a partir de la base de que, desde el primer momento de su desarrollo, ODBC no constituye producto alguno, ni oferta de tecnología. ODBC es una plataforma middleware, cristalizada en forma de decenas de drivers que lo que pretenden en preservar la presencia de puestos de trabajo Windows, con todas sus aplicaciones de productividad personal y, porqué no decirlo, con unas posibilidades de acceso considerablemente más baratas y menos complicadas. Es la transparencia lo que se persigue.

Pues bien, cabría pensar que FoxPro, una tecnología que se adquirió en su momento por la heterogeneidad en su soporte de plataformas (Unix, PC, Macintosh, ...) sería el arma que Microsoft facilitara a sus aliados en orden a comenzar la invasión a los grandes sistemas. Sin embargo, Access parece configurarse como el principal objeto de desarrollo, dejando la tecnología de la difunta Fox para la creación de soluciones de interoperabilidad.

ODBC permitirá, si la cosa sigue igual, dar un poder de tal dimensión al usuario final, que la hegemonía de Microsoft será poco menos que perpetua. Y, como el mercado manda, los distintos fabricantes (Oracle, IBM, Lotus, WordPerfect y hasta la propia Borland) ya se han cuidado de desarrollar su propio driver. Todos trabajando para Gates, una vez más, igual que sucedió con Windows NT, pero, a diferencia de ésta, ODBC es una tecnología que conoce ya su segunda actualización (ODBC 2.0). Esta vez no es un producto fantasma, y ya trabajan con él tanto vendedores de software como desarrolladores independientes. Para ello, tan sólo necesitan el kit de desarrollo ODBC y un lenguaje compatible (preferentemente C+Win, pero también Visual Basic).

Borland, a por una oferta global

Philippe Kahn, el fundador de Borland, es -comentaba recientemente un alto cargo de la compañía al autor de este artículo- un personaje muy peculiar por cuanto sus decisiones suelen sorprender por la celeridad con la que se hacen realidad. Recientemente, y en vista de los avances que sus lenguajes estaban adquiriendo por lo que respecta al mundo de los objetos, decidió borrar de un plumazo el producto ObjectVision. Nunca más se supo. Como éste hay otros ejemplos, menos perceptibles quizá.

Por lo que respecta al mundo de las bases de datos, el progenitor de Borland sabía desde un primer momento que, con la compra de Ashton Tate, habían comprado algo más que la compañía y su línea tecnológico.

De hecho, Interbase era por aquél entonces una base de datos de modesta proyección pero a la que P.Kahn y sus técnicos apreciaron un elemento diferenciador: la capacidad de multigeneración.

¿Qué es multigeneración? básicamente, se trata de una característica intermedia -transparente, pues, al usuario- que permite acceder a una base de datos dinámica, con millones de registros y campos, en un momento determinado y, a través de una capacidad que podría denominarse de autoaprendizaje, permite tomar una instantánea de los datos en el momento de la llamada y tener una coherencia del 100%

Esta capacidad de autoaprendizaje motiva que, a la ho

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