2005, el año clave de la implantación

Uno de los conceptos que más atención ha acaparado a lo largo del pasado año 2004 ha sido la tecnología de radiofrecuencia (RFID). Muchas compañías han empezado a lanzar sus soluciones basadas en tecnología de radiofrecuencia, y no pocas a plantearse la puesta en marcha de proyectos, cuyos beneficios, sin embargo, se percibirán a medio y largo plazo. De hecho, en España algunas empresas ya cuentan con proyectos pilotos basados en soluciones RFID que buscan mejorar el rendimiento corporativo, reducir costes y ganar valor añadido frente a la competencia.

Los estudios de algunas consultoras reflejan cómo las grandes compañías están planeando incrementar el despliegue e integración de sistemas RFID en almacenes de distribución y logística para los próximos años. Este hecho lleva asociado una serie de consecuencias. Y es que se espera que el mercado de consultoría, de implementación y de servicios gestionados relacionados con RFID alcance un valor de 2.000 millones de dólares en 2008, según IDC.
Con estas expectativas, RFID se convierte en una tecnología emergente que ofrece significativas oportunidades para aquellas organizaciones de servicios que busquen transformar y mejorar la cadena de suministro en producción y logística en empresas de distribución y retail, entre otras. Aunque el último año la mayoría de los fabricantes de soluciones se han centrado principalmente en ayudar a los proveedores a adaptarse a las necesidades de los retailers, según IDC, los líderes emergentes de este mercado serán aquellas compañías capaces de soportar un amplio catálogo de soluciones de negocio para los clientes.
“La búsqueda de una auténtica movilidad en las empresas responde, en parte, a las ventajas que ofrece esta tecnología”, destaca Richard Dean, responsable del programa de servicios RFID y empresa móvil. De hecho, en el caso de la cadena de suministro, el despliegue de RFID y las soluciones inalámbricas ayudan a crear ventajas competitivas a largo plazo. Así, las empresas de servicios están ayudando a diseñar, construir y gestionar la infraestructura RFID que puede suministrar este valor a largo plazo”.
Por otro lado, la consultora considera que tanto las soluciones RFID como aquellas sensibles a la tecnología inalámbrica han evolucionado generando servicios de consultoría, implementación y servicios de gestión para muchas compañías de servicios. No en vano, alrededor del 66% de las empresas que han considerado la implementación de una solución RFID a lo largo del pasado año, preferirían hacer uso de recursos externos a la hora de poner en marcha dichos proyectos.
Este hecho demuestra que las compañías de servicios deben incrementar sus niveles de inversión en personal, marketing y relaciones con socios como anticipo de la creciente demanda de servicios RFID que se espera para los próximos años.
Uno de los aspectos más destacados que provocará la implantación de soluciones RFID pasa por el almacenamiento de información. De hecho, algunos analistas ya han lanzado la voz de alarma en relación a la ingente cantidad de datos que se generarán y que deberán ser almacenados. Pero, la pregunta es: ¿están las empresas que tiene previsto implantar soluciones RFID preparadas para los terabytes de información que deberán almacenar? Según IDC, alrededor de un 28% de las compañías encuestadas esperan que los datos provenientes de la implementación de RFID sean almacenados en data warehouses, un 1% en sistemas operacionales de datos, un 31% en ambos. Mientras que un nada despreciable 28,6% desconoce dónde serán almacenados o no tiene previsto poner en marcha planes de gestión de almacenamiento de datos RFID, tal y como se aprecia en el cuadro adjunto.


Data Warehouse 28,6 %
Sistemas operacionales 11,4 %
Ambos 31,4 %
No sabe 28,6 %

Gráfico: planes de gestión de almacenamiento de datos rfid
Fuente: IDC

Whitepaper emc-cio-it-as-a-service-wp Whitepapers