La supervivencia del más rápido

Cuestión de protocolos

La movilidad se ha convertido en algo fundamental para las empresas, pero éstas tienen que luchar contra la evidencia de una limitación importante: la velocidad de transmisión de datos. Pero este problema está siendo superado. Próximamente, podrán realizarse transferencias de grandes ficheros, bajar video desde Internet, e incluso celebrar video-conferencias. No obstante, aún hay muchas cuestiones a resolver sobre qué protocolos nos transportarán a ese futuro acelerado, y cómo llegaremos allí.

Como suele ser usual, el punto de partida está formado por una multitud de estándares y tecnologías que compiten entre sí. Algunos afirman que el servicio de comunicación inalámbrica en Estados Unidos está tan fragmentado porque la Comisión Federal de Comunicaciones o FCC (Federal Communications Commission) vendió originalmente licencias de comunicación inalámbrica digital por separado en docenas de mercados, principalmente para generar ingresos para el gobierno y/o (dependiendo del punto de vista) para promover la competencia. En contraste, en Europa y en Asia goza de prevalencia un estándar para redes de voz celulares — GSM (Global System for Mobile Communications)— que ofrece a los usuarios una amplia capacidad de “roaming”, beneficiarse de unos costos de conectividad y de unos precios de teléfonos móviles más bajos, y evitar pagar por las llamadas que reciben.

Haciendo móvil el protocolo IP
A corto plazo, los teléfonos con capacidad WAP dominarán en el mundo de la comunicación móvil de datos, ya que los gateways WAP funcionarán en las redes actuales, y porque el protocolo WAP está diseñado para funcionar de acuerdo con el protocolo Internet (IP).
WAP es una indicación de las cosas que están por llegar. El protocolo IP es el estándar de comunicación de datos sobre el que está construida Internet, que se ha convertido en la piedra angular de la comunicación de datos en las empresas, y está destinada también a convertirse en la base sobre la que puedan desarrollarse las actividades de comunicación inalámbrica de datos de todo el mundo.
En consecuencia, tanto las organizaciones que definen los estándares como los diversos grupos sectoriales están trabajando para fortalecer el nexo o unión entre las tecnologías inalámbricas y el protocolo IP, y entre la multitud de redes inalámbricas actual y la tercera generación (3G) de redes inalámbricas del futuro. Sus esfuerzos están dando lugar a estándares — que a veces se conocen como 2,5G— que llevan el protocolo IP a las redes inalámbricas Los más importantes son los siguientes:
GPRS (General Packet Radio System), un estándar GSM/TDMA que ofrece tasas de transmisión de datos de hasta 171 Kbps cuando se utilizan simultáneamente todos los espacios de ancho de banda disponibles.
EDGE (Enhanced Data for Global Evolution), que aumentará las tasas de transmisión de datos GPRS hasta 384 Kbps en redes de área amplia (WAN), aportando más aplicaciones de alta intensidad de ancho de banda a las redes inalámbricas.
1XRTT, que aporta capacidad IP a redes CDMA, manteniendo los protocolos CDMA actuales y empleando al mismo tiempo un proceso de señales más rápido para generar tasas máximas de transmisión de datos de 144 KBps.

Llegando a la Tercera Generación
¿Cuál es el significado de 3G? Brevemente: con 3G, todo lo que puede hacer la comunicación por línea podrá hacerlo también la comunicación móvil. Específicamente, las redes móviles de tercera generación transmitirán sin fisuras llamadas a velocidades de hasta 2 MBps a través de redes que antes eran incompatibles, ofreciendo servicios de “roaming” y cobertura universal sin fisuras.
Quienes la proponen consideran que la Tercera Generación (3G) pondrá en marcha nuevas oportunidades para contenido y aplicaciones inalámbricas de banda ancha, ofreciendo no sólo una calidad de voz superior sino también servicios de datos que soportarán contenido video y multimedia que podrá ser enviado por ordenadores portátiles, dispositivos PDA y teléfonos inteligentes. Esto significa una cobertura mundial de voz y datos sin problemas.
Sin embargo, entre la promesa y la realidad de 3G hay una batalla sobre los estándares. Las compañías de telecomunicaciones saben que necesitan aportar capacidad de banda ancha a la comunicación inalámbrica, pero no se deciden a abandonar unas tecnologías de red en las que han invertido fuertemente, lo cual ha iniciado algunas posiciones contrapuestas.
El árbitro es un grupo de estándares relacionado con las Naciones Unidas, la Unión Internacional de las Telecomunicaciones (ITU), que hace referencia a 3G como IMT-2000. Cinco estándares están siendo objeto de consideración formal, incluyendo CDMA, TDMA y tecnologías de acceso por modulación de división de frecuencia. Sin embargo, por el momento, sólo hay dos contendientes, que son ambos estándares de banda ancha CDMA:
cdma2000, propuesto por la facción CDMA, tiene una tasa de chip de 3.864 MBps y soporta operaciones síncronas.
W-CDMA, propuesto por los defensores de GSM, tiene una tasa de chip de 3.684 MBps y soporta operaciones tanto síncronas como asíncronas.

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