Programación

Nortel continúa con las operaciones

Nortel ha querido dejar claro que su decisión de acogerse a la suspensión de pagos, es una medida con la que pretende hacer frente a la bancarrota en Estados Unidos, Canadá y Europa y que esta situación no afecta a la compañía como grupo.

“No estamos en bancarrota y tenemos fondos suficientes para continuar operando. Ésta es una decisión voluntaria que nos permitirá tiempo para impulsar las herramientas, disponibles en el capítulo 11 y que nos posibilitarán reorganizar la compañía”, señala Anthony McLachlan, vicepresidente de ventas para operadores de Nortel.

McLachlan explicó que esta decisión tiene su origen hace tres años cuando asumieron un proceso de transformación del negocio auspiciado por una caída en los costes operativos que les hacía analizar cuál era el enfoque correcto en su portfolio de producto, invertir en tecnologías emergentes, desde un punto de vista de I+D , y conseguir la combinación perfecta entre elementos maduros y en crecimiento de su oferta.

"Como compañía, nuestros clientes reconocen que ofrecemos buenos productos de tecnología pero como empresa no somos inmunes a las condiciones económicas del mercado yque nos han llevado a tomar algunas decisiones difíciles”, afirma McLachlan.

La declaración de suspensión de pagos, según McLachlan, no es una última medida pero si un paso para pensar cómo reorganizar su negocio y dirigir su balance existente que asciende a los 4.000 millones de dólares.

Al acogerse al capítulo 11 de la Ley de Bancarrota, Nortel tendrá 120 días para presentar un plan de reestructuración, cuya implementación será supervisada por McLachlan durante el primero trimestre del ciclo. Dependiendo de la organización, este proceso lleva, por regla general, entre 6, 12 ó 18 meses pero Nortel está empeñada en hacerlo tan rápido como pueda.

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