El m-payment podría alcanzar los 45.000 millones de dólares en el 2008

Los teléfonos móviles han empezado a convertirse en instrumentos para pagar en máquinas expendedoras o en parkings. Este sistema, conocido como m-payment se popularizará en los próximos años de acuerdo con un estudio recientemente elaborado por Arthur D. Little.

El desarrollo del pago con móvil ha permanecido ligeramente estancado durante los últimos años debido al escaso crecimiento económico, la fuerte inversión necesaria para desarrollar plataformas de pago y la falta de unos estándares tecnológicos capaces de hacer disponible este sistema de manera generalizada. Las compañías que han intentado el lanzamiento de algunos servicios han fracasado a menudo debido a un marketing poco adecuado y porque han subestimado la importancia de establecer alianzas con otros operadores del mercado. A pesar de todo, empezamos a asistir a algunos éxitos en los lanzamientos de determinados servicios por parte de compañías que han sabido entender y afrontar los retos del sector.
“Las empresas interesadas en m-payment empiezan a darse cuenta de que resulta crucial el establecimiento de alianzas con otros socios con objeto de poder ofrecer un mejor servicio, ampliar su mercado y, en definitiva, tener éxito en el lanzamiento de servicios”, afirma Christine Ribas, Senior Manager de Arthur D. Little. “Esta circunstancia, junto a los pasos que se están dando para desarrollar plataformas de pago estándar, son los dos pilares que soportarán el futuro crecimiento del sector”, añade.
Arthur D. Little espera que las transacciones derivadas del m-payment crecerán en todo el mundo desde los 3.200 millones de dólares en 2003 hasta los 11.700 millones de dólares en 2005 y 37.100 millones en 2008. Este crecimiento no será igual en todos los países sino que todavía persistirán diferencias entre los mercados en función de las especificaciones de cada uno de ellos, de los operadores más importantes y de la legislación.
De momento, Asia es el continente más adelantado en servicios de m-payment, con países como Singapur y Corea del Sur. Europa le sigue de cerca. Países como Austria y Noruega ya han lanzado algunos servicios y 2008 se presenta como el año del despegue absoluto. Por su parte, Estados Unidos y Latinoamérica constituyen todavía hoy mercados embrionarios y se espera que tengan un crecimiento más lento.
Arthur D. Little ha identificado cinco modelos de mercado en función de qué participante de la cadena de valor está empujando el desarrollo del sector- operadores de telefonía móvil, bancos, gobierno, proveedores de servicios de pago o la propia industria. La consultora estima que serán los operadores los principales responsables de este crecimiento, pero con un papel cada vez más importante de los bancos y las empresas de tarjetas de crédito.
A corto y medio plazo, los servicios de m-payment se centrarán en micro pagos como el pago de parking o el pago de entradas. Mientras que hasta este momento los SMS han sido el principal mecanismo de pago, a partir de ahora se espera un uso creciente de tecnologías como IVR, WAP, Java y RFID por su mayor comodidad para el usuario.
El futuro del m-payment depende en gran medida de la capacidad de los jugadores en cada mercado para hacer frente a cuatro oportunidades estratégicas:
1- El éxito depende del establecimiento de alianzas y de la definición de los papeles clave e incentivos a lo largo de toda la cadena de valor.
Todos los participantes en la cadena de valor deben ponerse de acuerdo para compartir los ingresos derivados de estos servicios. La capacidad para establecer diferentes precios en función de los servicios y para compartir las ganancias resulta clave para crear un entorno favorable para el m-commerce.
2- Cuanto antes cooperen los distintos jugadores para desarrollar unos estándares de m-payment, más rápido empezarán a llegar los beneficios para todos.
Los estándares abiertos y la interoperabilidad entre plataformas y servicios resultan críticos para asegurar un amplio acceso a los servicios de m-payment. Sin unos estándares de pago, las compañías no están dispuestas a invertir en plataformas de pago porque no está garantizado un mercado suficiente para hacerlas viables.
3- Para generar confianza en m-payment y acceder a una masa crítica de usuarios es necesaria la intervención de una marca reconocida
Actualmente, el nivel de seguridad de m-payment es bueno pero hay que conseguir que todos los interesados en estos servicios sientan absoluta seguridad y confianza en el sistema. Por eso, resulta crítica la intervención de empresas con marcas muy reconocidas capaces de conseguir la confianza de los usuarios y vendedores de los servicios.
4- Los primeros servicios de m-payment deben satisfacer las exigencias básicas de los usuarios- flexibilidad y comodidad- y para ello deberán apoyarse en un marketing capaz de comunicar ese mensaje.
Para las empresas que han invertido en m-payment, resulta crucial alcanzar lo antes posible una masa crítica de usuarios, y por tanto de ingresos, para compensar esas inversiones. Las empresas capaces de responder a las necesidades del cliente, de ofrecer unos servicios de fácil uso y acceso a bajo coste y un sistema de precios claro serán las que estén en mejores concisiones para alcanzar el éxito.
La inversión de capital para desarrollar soluciones de m-payment es considerable, sin embargo liderar este sector puede aportar grandes ventajas competitivas. Además, ir a remolque puede suponer graves riesgos para las empresas. A esto hay que añadir que quienes c

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