Cajamar apoya su proceso de expansión en su apuesta por las Tecnologías de la Información. La compañía ha trasladado sus CPDs de producción sin afectar a la continuidad de su negocio

El departamento de informática trabaja en otros desarrollos, como el de un nuevo ERP

Las TIC se han convertido en el motor de la expansión de Cajamar. Uno de los últimos grandes proyectos de la entidad ha sido Ulises, una actuación que ha consistido en el traslado de los CPDs de producción de la compañía desde Almería a Madrid, y que ha sido completada con éxito tras dos años de trabajo.

Cajamar es una entidad de crédito de naturaleza cooperativa, con sede en Almería y con 1,3 millones de clientes y un volumen de negocio gestionado que supera los 37.900 millones de euros. Es, dentro del entorno financiero español, una entidad de tamaño medio que dirige su actuación a atender las necesidades de la economía familiar y de las pymes. Actualmente, vive un importante proceso de expansión, especialmente fuera de Andalucía.
Este proceso de expansión viene acompañado de una especial conciencia respecto a las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC). La empresa considera imprescindible tener un equipo de tecnología fuerte y especializado que le permita adaptarse rápidamente a las necesidades de sus clientes sin depender de ningún proveedor.
El Proyecto Ulises, es el desarrollo más importante completado recientemente por este equipo. Éste supuso que los más de 3.600 empleados de la entidad, concluyeran su semana laboral, un viernes por la tarde del pasado mes de septiembre, trabajando con unos sistemas ubicados en Almería, y, al regresar el lunes, lo hicieran con unos basados en Madrid, sin notar cambios.

Proyecto Ulises
El proyecto por el cual se han llevado los dos centros a Madrid, llamado Ulises, se inició en el año 2004 y finalizó en septiembre de 2006.
Con anterioridad, Cajamar contaba con dos data centers redundados entre sí, con sistemasde almacenamiento replicados de forma síncrona, lo que permitía salvar situaciones de riesgo de nivel medio, pero que generaban cierta incertidumbre entre los directivos con respecto a situaciones graves, tales como un incendio de gran envergadura o un movimiento sísmico. Además, se contaba con un centro de respaldo en frío ubicado en Madrid, pero el mantenimiento de éste suponía un gran esfuerzo económico y tecnológico.
Según explica Miguel Ángel Rubio, subdirector de sistemas de Cajamar, “la proximidad existente entre ambos centros, unidos al riesgo sísmico intrínseco a la provincia de Almería, motivaron que se tomase la decisión de trasladar ambos centros a Madrid, interconectados, pero separados por una distancia superior a 10 kilómetros”. El directivo añade que otras alternativas posibles, como construir un nuevo CPD en Almería y seguir con el contrato de centro de respaldo, se descartaron tras un estudio detallado. Rubio destaca el desafío que suponían los requisitos del negocio para la ejecución de este traslado: “Las directrices eran claras y concisas; en ningún momento podía afectar a la continuidad del negocio y el impacto sobre el servicio debería ser mínimo”.

Tres fases
El responsable detalla que, “por la importancia y alcance del proyecto” y las dificultades que entrañaba, éste se diseñó y planificó en tres fases diferenciadas.
En primer lugar, se instaló un centro de respaldo en Madrid, interconectado con los dos data centers de Almería con un desfase de 15 minutos. “Este centro fue –en palabras de Rubio– el punto estratégico del proyecto, al permitir que en todas sus fases, se pudieran mantener dos centros disponibles”.
En una segunda fase se trasladaron de forma gradual y por separado los dos data centers de Almería a un nuevo centro en Madrid. La última fase fue la de consolidación, en la que, el centro de respaldo pasó a ser un segundo data center en producción, al reubicarse el 50% de la infraestructura trasladada a Madrid en cada uno de los dos centros de datos.
Según el directivo, el momento más crítico de todo el proyecto fue el momento en que separó la producción en el CPD de Almería y se procedió a iniciar el servicio desde el nuevo centro de datos en Madrid. “Aún así, en todo momento estuvo garantizada la marcha atrás y las pruebas previas fueron exhaustivas, involucrando no sólo a personal técnico, sino también a personal directivo y al de la red de oficinas”, especifica Rubio, quien añade que se realizaron dos simulacros completos antes de la ejecución definitiva del traslado.

Comunicaciones
El proceso implicó también retos en relación con las comunicaciones. “Hubo que dimensionar nuevas líneas de comunicaciones, que permitiesen extender nuestra Storage Area Network (SAN) para llegar a replicar terabytes entre Almería y Madrid”, explica Rubio, quien señala que, en este aspecto, los sistemas de almacenamiento y los servicios profesionales provistos por EMC “resultaron claves”. Esta compañía, como proveedora de toda la plataforma de almacenamiento llevó a cabo un estudio para dimensionar la infraestructura de comunicaciones para extender la SAN entre Almería y Madrid mediante fibra de cobre sobre IP, y posteriormente entre los dos CPDs de Madrid mediante fibra oscura.
Además, se contrató a HP para llevar a cabo el traslado físico de la infraestructura, encargándose esta compañía de la logística, bajo la dirección de personal interno. Por otra parte, la tecnología de multiplexación óptica xWDM fue provista por la española Fribrenet, mientras que las necesidades de telecomunicaciones entre Almería y Madrid y entre los dos centros de datos de Madrid, se contrataron con Telefónica y ONO.
Salvo los trabajos mencionados, el proyecto fue dirigido y llevado a cabo por parte del área de tecnología de Cajamar. Lo que, para Rubio, que destaca la importancia que supone para la entidad la independencia con respecto a los proveedores, “confirma el nivel de confianza de la caja en su personal técnico; ya que suelen ser consultoras quienes llevan a proyectos de esta índole, en los que una compañía pone tanto en juego”.

Otros desarrollos
A raíz del traslado hubo que modificar las aplicaciones que así lo requerían. Según explica Rubio, “para la red de oficinas y cajeros, así como para usuarios finales mediante canales como banca electrónica, el cambio fue transparente; sin embargo, los departamentos internos, ubicados en los servicios centrales, en Almería, iban a sufrir un cambio fuerte, que supuso en algunos casos, replantear aplicaciones y presentar alternativas a las soluciones existentes”.Tras el traslado de los centros de datos, el nuevo proyecto estrella de Cajamar es Terminal Financiero,“basado en tecnología web y orientado a procesos más que a transacciones”, según explica el subdirector de sistemas. Este ERP de desarrollo propio cuenta con herramientas de apoyo a la gestión comercial y herramientas de apoyo a la gestión documental integrada en la solución y se encuentra en fase piloto, “desplegado en un subconjunto de oficinas de la red”.

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