Telepresencia, negocios sin fronteras

La evolución de la videoconferencia se impone y reduce cada vez más el número de viajes

El volcán islandés Eyjafjalla y su nube de cenizas no sólo generó el caos en el espacio aéreo europeo sino que, además, desencadenó otros efectos colaterales en los que la aplicación de las nuevas tecnologías salvó los muebles. Uno de los mejores ejemplos lo podemos encontrar en la telepresencia, una tecnología que cada vez se encuentra más asentada y que en mitad de la ‘crisis Eyjafjalla’ demostró su solvencia. El mejor ejemplo de ello ha sido la conferencia de los ministros de Transporte europeos con motivo de la crisis, reunión que tuvo que ser suspendida en su formato presencial y transformarse en una videoconferencia. En este caso, el proveedor que se apuntó el tanto fue la recientemente adquirida por Cisco Systems, Tandberg, que fue la encargada de suministrar y gestionar la infraestructura necesaria para la conexión por videoconferencia, simultánea y en tiempo real, de los 27 miembros de la Unión Europea, con el reto añadido de incorporar los protocolos de seguridad necesarios en un evento de estas características.
Esa reunión virtual de urgencia es tan sólo la punta del iceberg de un mercado, el de la telepresencia, que se ha hecho hueco en el mercado español. Un crecimiento que la crisis también se ha encargado de acentuar gracias a la reducción de desplazamientos que supone su aplicación. No en vano, Telefónica calcula que las empresas españolas gastan aproximadamente 13.000 millones de euros en viajes, lo que supone la tercera mayor partida de gastos tras los salarios y el I+D. Según el operador, con esta tecnología podrían ahorrar unos 4.000 millones de euros anuales.
Carlos Fernández Catalán, director general de Polycom, se muestra convencido respecto al impacto positivo de la crisis sobre el crecimiento de esta tecnología y explica que el actual “es un momento en el que las empresas se replantean sus procesos de negocio y estudian dónde reducir sus gastos”. En este mismo sentido, Antonio Conde, director de desarrollo de negocio para colaboración en Cisco España, indica que “además, se acelera mucho la toma de decisiones empresariales y el time-to-market”. No obstante, y aunque asegura que “la crisis sí ha contribuido a impulsar su uso”, puntualiza que “su proliferación se debe más a un cambio generalizado en las formas de trabajo, donde la colaboración adquiere una gran importancia”.
En cualquier caso, resulta significativo que, en una compañía como Cisco la telepresencia sea “la tecnología de mayor crecimiento en la historia de la compañía, con más de 500 clientes, 3.300 sistemas implementados a escala global” y crecimientos a un ritmo mensual de más del 35%, según Conde.
Y es que en el mercado español se ha producido el cambio cultural necesario para abordar nuevas fórmulas de trabajo. Laura Gil, directora de desarrollo de negocio de Unitronics, lo explica apuntando que “a día de hoy, todavía hay empresas que se resisten, pero la mayoría de ellas tienen claro que tienen que apostar por este tipo de soluciones y hacer todo lo que se pueda para cambiar esa cultura empresarial, dar un giro y optar por la tecnología”.

Rentabilidad
Desde el punto de vista de Conde, la telepresencia no sólo “es recomendable para empresas de cualquier tamaño que tengan intereses comerciales, negocios en el exterior o equipos de trabajo geográficamente dispersos, con independencia de su sector de actividad”, sino “también para aquellas Administraciones que quieran dar un servicio público como puede ser la sanidad a distancia”.
Una visión que corrobora Carlos Fernández Catalán, “siempre dimensionado a sus necesidades”, puesto que sus estudios hablan de retornos de la inversión en tan sólo un plazo de seis meses. Un retorno, sin embargo, que para Gil, de Unitronics, no resulta tan sencillo calcular “puesto que el uso de la telepresencia tiene costes ocultos difíciles de medir”. Desde su punto de vista, “la forma más usual de ver el retorno de la inversión suele ser comparándolo con la partida de viajes en la cuenta de resultados. Sólo comparándolo con esa partida cada organización verá que las cuentas salen y que es más que rentable apostar por estas soluciones”. Por su parte, Miguel Deltel, director de cuentas de Telefónica, afirma que el operador utiliza esta tecnología “internamente desde 2008 y hemos ahorrado un 30% en viajes nacionales y un 14% en internacionales, así como en gasto personal de nuestros directivos, tiempos muertos, etc.”.
En esta misma línea, Conde, de Cisco, predica con el ejemplo y sostiene que “desde que utilizamos las soluciones de telepresencia (aproximadamente 3 años y medio), la compañía ha evitado más de 114.00 desplazamientos a escala global, generando unos ahorros de más de 457 millones de dólares en gastos de viaje y de 172 millones de dólares en mejora de la productividad. Además, el ciclo básico de ventas se ha acelerado hasta en un 9,7%”. Estas buenas prácticas también tienen reflejo en el medio ambiente: en esos tres años y medio, Cisco calcula haber reducido las emisiones de gases con efecto invernadero en más de de 274.000 toneladas métricas, esto es, el equivalente a retirar de las carreteras más de 55.000 coches.
En cuanto a los factores ocultos, Gil, de Unitronics llama la atención sobre “el aumento de la productividad del empleado, la disminución de la contaminación, la conciliación de la vida profesional y personal…que es difícil plasmar en el ROI. Además con la implantación de soluciones de telepresencia aumenta significativamente el número de reuniones que se estaban teniendo y permite tomar decisiones en tiempo real (sin esperar a que llegue el día de la reunión presencial) y mejorar el time to market”.
¿Tecnología para pymes?
Uno de los últimos proyectos de telepresencia que prueba su idoneidad para el segmento de las pymes es el desarrollado conjunto de Telefónica y Cisco, que en la última edición de Tecnimap, mostraron su experiencia con el ICEX (Instituto Español de Comercio Exterior). El ICEX ha montado dos salas de telepresencia propias, situadas en la sede del Instituto en Madrid y en la Oficina Económica y Comercial de España en Shangai, con capacidad para hasta 12 personas. En ambos casos se encuentran conectadas a la amplia red de más de 200 salas de telepresencia de Telefónica y Cisco en todo el mundo. Según apunta Enrique Verdeguer, director general de Información e Inversiones del ICEX, “el objetivo es impulsar la competitividad de las pymes en los mercados internacionales, mediante múltiples servicios y soluciones”, habiendo seleccionado a China para arrancar la experiencia porque se trata de un mercado “lejano, complejo y con gran potencial de crecimiento”.
Aunque cada caso se aborda de un modo específico, los precios de referencia para sólo el alquiler de la sala son de 150 euros la primera hora, 130 euros la segunda y 65 la tercera. La acogida del proyecto ha sido satisfactoria, a la luz de que cerca de una veintena de empresas ya han contactado con la oficina del ICEX en Shangai, si bien se esperan muchas más puesto que sólo en Shangai se cifran en unas 150 y 424 en toda China.

El papel de los operadores
Dado el consumo de banda ancha nec

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