Política de compras

Pautas de adquisición en entornos cliente/servidor

El despliegue permanente de sistemas cliente/servidor a nivel de empresa ha dado lugar a la adopción de una amplia variedad de estrategias de planificación y adquisición. Las compañías se están enfrentando a un movimiento permanente hacia sistemas y decisiones que abarcan la totalidad de la empresa mediante la implementación de soluciones de vendedor único y estándares y aprovisionamiento a nivel corporativo. Desafortunadamente, muchos vendedores sólo ahora están comenzando a responder a esta tendencia, obligando a las empresas a aumentar la presión sobre ellos para que establezcan normas sobre licencias que cumplan con los esquemas de toma de decisiones a nivel de empresa.

Muchos departamentos de Sistemas de Información se están viendo obligados cada vez más a colaborar con sus directores de compra para crear estrategias de sistemas y de aprovisionamiento que cumplan con las necesidades de la empresa y permitan aprovechar todo el poder y las ventajas de las compras en volumen. Aunque este cambio significa un menor control sobre algunas decisiones, ha ayudado a los directores informáticos a enfrentarse a los frenéticos planes de upgrading y a los complejos esquemas de licencias de los vendedores de sistemas cliente/servidor. Al disponer de estándares a nivel corporativo y del poder resultante de las compras en volumen, los departamentos informáticos se encuentran en una mejor posición para afrontar los problemas y el coste del interminable ciclo de los upgrades de productos.

Naturalmente, la centralización del poder de compra no es nada nuevo. No hace mucho, la introducción de los sistemas de proceso distribuido fue una amenaza para los centros de proceso tradicionales, que mantenían encerrado en invernaderos el poder de proceso y aprovisionamiento.

Al penetrar los PCs y las redes al nivel departamental, el aprovisionamiento se hizo más descentralizado, pero durante los últimos años el péndulo ha oscilado de nuevo en la otra dirección, al comenzar las empresas a agrupar estos sistemas descentralizados y diversos.

Los directores de informática departamentales que colaboran estrechamente con sus directores de compras estarán en una mejor posición para ejercer influencia sobre la toma de decisiones y para hacer frente a los vendedores que obtienen ventaja de esta centralización del poder de compra. SmartStream de aplicaciones comerciales.

La responsabilidad comienza aquí

Delegar las responsabilidades de la toma de decisiones, en sus diversos grados, a cualquier otro departamento es, por una parte, el resultado natural del nuevo paradigma o modelo de centralización para la adquisición de tecnología. Por otra parte, esta tendencia se ve fortalecida por lo que algunos directores y analistas consideran como un concepto en evolución sobre cómo deben integrarse los sistemas dentro de una empresa. En lugar de adquirir software y hardware por partes, los directores de Sistemas de Información abordan cada vez más la tecnología individual no de forma aislada sino como parte de una solución total.

Adquirir tecnologías que formen parte de un paquete de software y hardware de mayor tamaño presenta implicaciones importantes para un departamento informático. La principal es que se pasa a depender en mayor medida de los integradores de sistemas que ofrecen toda la variedad de servicios desde la implementación de software de empresa complicado, hasta la formación de usuarios y el soporte help desk, unos servicios para los que existe una demanda considerable en esta era del downsizing de los departamentos informáticos.

Para las empresas que tienen previsto implementar aplicaciones de compañías que no poseen sus propios departamentos de implementación de sistemas, las asociaciones con vendedores complementarios adquirirán probablemente también una importancia adicional. Por ejemplo, Microsoft trabaja en colaboración con firmas como Wang y Computer Associates, con el fin de ofrecer soluciones cliente/servidor a los clientes.

Sin embargo, una de las consecuencias de trasladar la responsabilidad a otras compañías, como los vendedores y los integradores de sistemas, es la posibilidad para estas organizaciones externas de cargar una suma adicional por sus servicios. La posibilidad de cargar por el privilegio va unida a la responsabilidad adicional de proporcionarlo. Otra ramificación de esta tendencia es una mayor dependencia en un determinado vendedor. Este fenómeno tiene sus propios detractores, que señalan el posible efecto corrosivo a largo plazo que podría ejercer la consolidación de vendedores en el mercado, aunque algunos analistas y directores de Sistemas mencionan una ventaja: la oportunidad de negociar mejores contratos, ya que las compras son generalmente mayores.

Algunos analistas mencionan también que la mayor dependencia en un único vendedor depende en parte de en qué medida la tecnología es adoptada por la empresa en cuestión. Las firmas retrasadas tecnológicamente recurrirán con mayor probabilidad a un único vendedor que las empresas que históricamente han emprendido proyectos de vanguardia.

La presión sobre los departamentos de informática para implementar tecnología de primera línea irá en aumento, ya que está en el interés de los integradores de sistemas proponer las soluciones más avanzadas. Esto hará aumentar la demanda de upgrades en el mercado. Aunque el aumento en el tamaño de las compras puede contribuir a reducir el coste por unidad del software y del hardware, depender de un único vendedor significa generalmente pagar una suma adicional por sus productos y servicios.

Más estándares

La tendencia hacia una estandarización a nivel de empresa en base a plataformas unificadas permite a las compañías emplear más tiempo y recursos en preparar a las redes y a los usuarios finales para el trauma de los upgrades de sistemas. Además, muchos responsables de compras de tecnologías a nivel de empresa afirman que la necesidad de un aprovisionamiento más centralizado está promovido cada vez más por la necesidad de instituir estándares también a nivel de empresa.

Los departamentos de Sistemas de Información que mejor puedan estandarizar sus sistemas estarán en mejores condiciones de resistir una tendencia conocida del sector informático que muestra pocas señales de cambiar: la frenética introducción de upgrades.

Para las compañías que han quedado bloqueadas en el modelo de adquisición departamental, el deseo de un mejor software y hardware por parte de los usuarios finales puede hacer aumentar las demandas de upgrade sin justificar el gasto de un upgrading de toda la compañía.

Hacia lo desconocido

Esta tendencia a dejar de adquirir sistemas departamentalmente y hacia la adquisición de sistemas para toda la empresa no ha dejado de ser observada por los productores de tecnología. Las grandes firmas, y en particular las que esperan establecer estándares a nivel corporativo para compañías enteras, están comenzando a reconocer la necesidad de ceder programas bajo licencia.

Cada vez más, se observa compañías dentro de un entorno distribuido que se inclinan hacia un modelo comercial centralizado. Estas compañías están intentando utilizar todas sus unidades comerciales y las capacidades que tienen esos activos para la adquisición de software. Sin embargo, en las empresas en las que están teniendo lugar las compras, algunos directores afirman que los vendedores están intentando equipararse y adaptarse a las estrategias de adquisición de sus clientes.

Se ha necesitado tiempo para que los principales desarrolladores de software comprendan las necesidades específicas de las organizaciones y empresas mundiales, en parte porque los vendedores mismos sólo ahora han adquirido un alcance mundial. Las empresas ejercen presión sobre los vendedores para que suministren software con un único está

Revista Digital

Impresión profesional

HP Impresion Móvil Pymes