Los parques tecnológicos determinan el futuro empresarial español

España encabeza el ranking de países con más parques científicos de Europa

En contra de la imagen que habitualmente tenemos de la investigación dentro de nuestras fronteras, España se ha convertido en el país europeo con mayor número de parques tecnológicos. La creación de nuevos centros científicos en la gran mayoría de las Comunidades Autónomas ha facilitado el nacimiento de un entramado tecnológico que puede ayudar al nacimiento de nuevos modelos de negocio y afianzar nuestro desarrollo empresarial.

La reciente celebración en nuestro país de la Cumbre Mundial de Parques Tecnológicos ha puesto de manifiesto el desarrollo e implantación que esta nueva forma de hacer investigación está consiguiendo en España y, especialmente, la posibilidad de que, gracias a estos centros, se alcance por fin la tan necesaria transferencia de conocimientos de la universidad a la empresa.
Mientras que España se encuentra a la cola de la UE en la implantación de la Sociedad de la Información, encabeza, con 26 parques en funcionamiento y 44 en proceso de construcción, el ranking de países con más parques científicos y tecnológicos instalados, sólo por detrás de Finlandia y el Reino Unido.
En palabras de Felipe Romera, presidente de la Asociación de Parques Tecnológicos de España (APTE): “Estamos ante un elemento sorpresa. Nos hemos convertido en un referente mundial y, aunque no es fácil de explicar, existen motivos para este desarrollo”. Para Romera, el primer factor es el éxito alcanzado por los primeros parques científicos que se instalaron en nuestro país, de la mano de las Comunidades Autónomas, en los años ochenta. El segundo es que, por fin, las universidades han encontrado un modelo para desarrollar y convertir en proyectos empresariales sus investigaciones. Y el tercer elemento es, según Romera, “la instalación en España y, en concreto, en el parque tecnológico de Andalucía, de la sede mundial de la Asociación Internacional de Parques Científicos y Tecnológicos (IASP), lo que supone un elemento de alto valor añadido”.

Apoyos políticos
Sin embargo, nada de todo esto sería posible sin el apoyo de las instituciones. A lo largo de los últimos años, tanto los gobiernos autonómicos como el propio gobierno central han realizado una apuesta estratégica por la puesta en marcha de este tipo de entidades. Con motivo de la pasada conferencia mundial, el Gobierno anunció una dotación presupuestaria para 2007 de 532 millones de euros en ayudas a los parques españoles, lo que supone un incremento de un 63% con respecto al presupuesto del año pasado.
“Este presupuesto servirá para el desarrollo de infraestructuras, pero también para la puesta en marcha de proyectos de I+D dentro de los propios parques, y entre las empresas instaladas en ellos y las universidades”, señala el presidente de la APTE.
Romera va más allá cuando asegura que la creación de los parques tecnológicos ha supuesto el lugar de encuentro entre la empresa y la universidad, con la consiguiente transferencia de tecnología, pero también, “porque en ellos se han instalado las empresas y los organismos que tienen en estos momentos la mayor capacidad de innovación de nuestro país”. Su desarrollo puede contribuir a un cambio de tendencia: “Nuestro problema no es tanto la inversión en I+D en el sector público como en el privado, y los parques pueden ayudar a cambiar esta línea”.

Algunas cifras
Los últimos datos económicos dados a conocer por la APTE viene a confirmar todo lo expuesto por los máximos responsables de este sector. Durante 2005, más de 2.010 empresas decidieron instalarse en alguno de los parques españoles, empleando a más de 51.000 personas.
La facturación del conjunto de parques ascendió, durante ese periodo, a 7.494 millones de euros, frente a los 6.115 millones de euros de 2004 y los 5.535 de 2003.
Por sectores de actividad, 468 empresas del sector de la informática y telecomunicaciones han elegido los parques científicos españoles para su instalación, seguidas de las de ingeniería, consultoría y asesoría, (239 compañías), empresas industriales (173) y centros tecnológicos (165). Medicina, salud, energía y medio ambiente, alimentación y biotecnología son el resto de los sectores que cuentan con un número importante de empresas en este tipo de centros.


Qué es un parque tecnológico
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Se trata de un proyecto diseñado para alentar la formación y el crecimiento de empresas basadas en el conocimiento y de organizaciones de alto valor añadido pertenecientes al sector terciario. Poseen un organismo estable de gestión que impulsa la transferencia de tecnología y fomenta la innovación entre las empresas y las organizaciones usuarias del parque. Estimula y gestiona el flujo de conocimiento y tecnología entre universidades, instituciones de investigación, empresas y mercados, impulsando la creación y crecimiento de empresas innovadoras mediante mecanismos de incubación y generación (spin off).


Madrid, un referente europeo
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El Gobierno de la Comunidad de Madrid, a través del Instituto Madrileño de Desarrollo, IMADE, está impulsando la creación de una red de seis parques tecnológicos situados en Alcalá de Henares, Getafe, Leganés, Móstoles, Tres Cantos y Colmenar Viejo, que permitirá la generación de las de 20.000 nuevos empleos a través de las 600 empresas ubicadas en ellos. Entre todos abarcan más de 11,5 millones de metros cuadrados. El IMADE prevé generar una inversión directa de las empresas por valor de 4.500 millones de euros. La Comunidad de Madrid aportará 1.200 millones. Su política se ha focalizado en tres sectores; aeroespacial, biotecnológico y Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, y todo ello con un apoyo decidido hacia las pymes.

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