La biometría, cada vez más extendida en el entorno TI

Movera 4.035 millones de dolares en 2007, segun IBG

La biometría o el uso de métodos automatizados para medir características físicas y de comportamiento de las personas para determinar o verificar su identidad, se ha convertido, especialmente desde el 11-S, en una creciente línea de desarrollo tecnológico. Aunque el principal fin de estas tecnologías de reconocimiento facial, de voz, de huella, de iris y el software y hardware asociado, es la seguridad, los últimos desarrollos se dirigen a que los terminales perciban emociones, con aplicaciones a campos como el CRM.

Una industria creciente. Así es la biometría, la ciencia que, a través de métodos automatizados, mide las características físicas y de comportamiento de las personas con el objeto de verificar su identidad. No en vano, el Grupo Internacional de Biometría (IBG, de sus siglas en inglés) asegura que la facturación que este ámbito mueve a escala global aumentará de 600 millones de euros cosechados en 2002, hasta llegar a más de 4.000 millones en 2007. Un empuje que le vendrá dado gracias a las implementaciones que realizará el sector público, (como ha quedado patente en una mesa redonda celebrada en el marco de la cumbre de Bioseguridad celebrada en el la feria tecnológica COMDEX, que ha tenido lugar este mes de noviembre en las Vegas) la emergencia de los modelos de facturación transaccionales y la adopción de infraestructuras estandarizadas de biometría y formatos de datos. Según el IBG, las tecnologías basadas en el reconocimiento de la huella, cosecharán 467 millones de euros en 2002, siendo el segmento más utilizado y extendido a nivel mundial (52,1%). Tras ella se encuentran las tecnologías de reconocimiento facial y el middleware, que alcanzará 200 y 215 millones de euros, respectivamente en facturación anual en 2005. Por su parte, el escaneo del iris llegará a 210 millones en ingresos anuales en 2007. Según este informe, las tecnologías que liderarán este ámbito en los próximos cinco años son las de identificación civil y el acceso a las redes y a los PC, seguidas del control del acceso físico y el control del tiempo y de la asistencia y de las aplicaciones de vigilancia. Tras el sector público, que liderará este mercado, está el financiero y los transportes.

El impulso del 11-S
Aunque esta ciencia ya existía antes, el atentado terrorista perpetrado el 11 de septiembre en EE.UU. ha supuesto un impulso de las tecnologías biométricas en el ámbito de la seguridad. Como asegura la consultora IDC, el 11-S ha supuesto que las compañías expandan la seguridad más allá de las 3As (autenticación, autorización y administración) hacia la continuidad del negocio y que se integre la seguridad física y la de las TI. La adopción de estas tecnologías está siendo importante no sólo en EE.UU., donde está más avanzada, sino también en Europa, donde la feria tecnológica CeBIT 2001 destinó un pabellón entero para aplicaciones de autenticación y biometría. Los ejemplos en el Viejo Continente son numerosos: en Ámsterdam, el aeropuerto dispone de un sistema de chequeo de huellas, creado por Iridian, e IBM está desarrollando para Schiphol, el grupo que gestiona el aeropuerto, un sistema de reconocimiento del iris; en Reino Unido, la policía del sur de Gales ha implantado un sistema de Visionics de reconocimiento facial para detectar hooligans y en Alemania existe un pasaporte digital; por no hablar de las múltiples medidas biométricas que existen en el aeropuerto de Tel Aviv.
Incluso en nuestro país hay empresas dedicadas a estas tecnologías. Una de ellas es Intuate Biometrics, según asegura su director general, Sergio Peirot, la única empresa española que se dedica íntegramente a tecnología biométrica. Peirot asegura, sin embargo, que España es uno de los países más retrasados en esta materia, “muy por encima están EE.UU., Reino Unido y los países del Este”. Entre los clientes de Intuate se encuentran Casinos de Barcelona, la inmobiliaria madrileña López Brea, Edisa y Telefónica. “Fundamentalmente nos dedicamos a reconocimiento de huella, que es la tecnología más extendida y fiable, pues otras como el reconocimiento de voz, no son fiables y el escaneo del iris es muy cara. Nuestra última creación ha sido un software para terminales de punto de venta presentado en el SIMO. Además, trabajamos en investigación con la Universidad Autónoma de Barcelona y la Politécnica de Madrid”.
Otra compañía española que distribuye este tipo de soluciones es Suricata, que en enero comercializará un sistema de seguridad basado en tecnología de reconocimiento facial desarrollado por la estadounidense Biovisec.

Terminales que perciben sentimientos humanos
Y de la seguridad a múltiples aplicaciones como el CRM o la publicidad, pues, estas tecnologías permitirán que, aunque hoy suene a ciencia ficción, existan terminales electrónicos capaces de percibir los estados de ánimo de sus usuarios a través del reconocimiento facial, de modo que puedan mejorar su servicio y proporcionar ofertas de sus productos más personalizadas. Un proyecto que ya está en marcha y, según sus responsables, llegará al mercado en tres años es E-Motions. En él trabajan el Centro de Sistemas de Medios Integrados (IMSC) de la Universidad del Sur de California y la compañía de almacenamiento de datos y business intelligence, Teradata y su objetivo es aunar la fría tecnología con las emociones humanas para brindar a las empresas los datos necesarios de sus clientes que les permitan mejorar su oferta y llegar más fácilmente a sus consumidores, sin vulnerar las leyes de protección de datos. Según Werner Süelzer, vicepresidente de Teradata para la EMEA (Europa, Oriente Próximo y África) que presentó recientemente el proyecto en Madrid, E-Motions tendrá un sinfín de aplicaciones en campos como el CRM, la medicina, la detección de terroristas en aeropuertos, etc, aunque en principio el proyecto está pensado para los cajeros automáticos y quioscos interactivos.
Mediante tecnologías de reconocimiento facial, los cajeros podrían detectar, por ejemplo, que el usuario entorna los ojos porque le molesta el sol o se le hayan olvidado las gafas, lo que solventaría ajustando la pantalla o aumentando el tamaño de las letras. “El sistema –señala Süelzer- puede ayudar a los procesos de CRM ya que los terminales podrán ajustarse mejor a la demanda de los consumidores. Esto se puede hacer porque las emociones son difíciles de controlar”.
Uno de los sistemas que usa es InmersiPresence o sistema experimental de presencia inmersiva, que crea una representación virtual en tres dimensiones de una persona que puede responder en tiempo real, que permite que se lleven a cabo videoconferencias donde se ven los movimientos y expresiones de los participantes. Gracias a la combinación de este sistema y las bases de datos y software CRM de Teradata (donde se almacena la información que se obtiene de los gestos de los usuarios) los anunciantes de productos podrán, además, medir los resultados de sus campañas.

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