La banda ancha impulsa el retorno a los beneficios en el sector TIC

Las empresas ingresaron 848 millones de euros

Al tiempo que se mantienen los ejercicios de ajuste económico y de consolidación en las empresas de telecomunicaciones españolas, la tendencia del sector se centra en el desarrollo de nuevos negocios que les permitan retornar al beneficio y amorticen las inversiones realizadas. La banda ancha ha supuesto un impulso en este sentido que, al amparo de nuevos proyectos liderados por la iniciativa privada y la Administración, abre un horizonte esperanzador en las nuevas propuestas comerciales y tecnológicas de las operadoras.

Desde que hace seis años se iniciara la liberalización del sector de las telecomunicaciones en España, que se concretó en cuanto a desarrollo normativo y regulador en la Ley General de Telecomunicaciones aprobada en noviembre de 2003, también se abrió una nueva etapa para muchas compañías que operaban en el mismo, que si bien tuvieron que readaptar sus propuestas comerciales y afrontar un duro proceso de ajuste, dieron un impulso a sus degradados ingresos. Prueba de ello son los datos recogidos en el informe anual de la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones (CMT) correspondiente al ejercicio 2003, que reflejan un crecimiento global del 8,8%.
Dicho informe apunta que la implantación de infraestructuras de banda ancha en los servicios de acceso a Internet de alta velocidad (ADSL y cablemódem) ha motivado la migración de la telefonía fija hacia esta tecnología, de tal forma que 2,12 millones de usuarios, casi un millón más que en el año 2002, se acogieron a ella, lo que redundó en unos ingresos de 848 millones de euros en 2003, casi el doble si se compara con los 450 millones de euros del ejercicio anterior.
En cuanto a número de usuarios que accedieron a la red y a los servicios de transmisión de datos mediante banda ancha, también se superó altamente, pasando de los 3,92 millones del año 2002 a los 4,9 millones registrados en 2003 por la CMT. Este incrementó supuso que el conjunto de los proveedores del sector alcanzara una facturación cercana a 1,3 millardos de euros, frente a los 918 millardos de 2002. De esta cantidad, el 82% (1,07 millardos) provino de los servicios de acceso produciéndose un significativo desequilibrio entre el incremento de las conexiones de banda ancha respecto a las que tradicionalmente se realizan a través de la red telefónica conmutada (RTC), que apenas creció un 2% (de 218 millones de euros en 2002 a 220 millones al cierre del ejercicio 2003).

Universalidad
Uno de indicadores que muestra esta vuelta al dinamismo en el sector en general, y de la banda ancha en particular, es el índice de penetración de esta tecnología en España, que alcanzó el 5,6% en los primeros meses de 2004 y que nos sitúan en porcentajes similares a los registrados en Alemania (5,7%) o Reino Unido (5,3%). Una línea ya definida en la estrategia, a diez años vista, recogida en la iniciativa eEurope del año 2000 y revisada dos años después, en la que se reconoce la trascendencia de “disponibilidad y utilización generalizadas de banda ancha en toda la Unión Europea antes de 2005”.
En este sentido, la banda ancha es la conexión con más peso específico en España actualmente, si bien los expertos del sector señalan que todavía el estado de su universalización es aún incipiente y que se plasmará a medio plazo, unos tres o cuatro años, al amparo del desarrollo y el éxito de algunas tecnologías emergentes aún como PLC (conexión a través de la red eléctrica), UMTS o voz sobre IP.
Por otra parte, algunos estudios e informes (incluido el de la CMT) prevén que serán los servicios y aplicaciones desarrollados por los proveedores de acceso los que ejercerán de motor de esta universalización de la banda ancha, paralelamente a los ingresos que de ello se deriven, en un mercado que se duplicará en España en los próximos tres años. La financiación de este servicio universal para que el acceso a Internet llegue a todos los hogares españoles con independencia del lugar en el que se encuentren, tal y como se ha planteado en los países de la Unión Europea, será con toda probabilidad mixto, si bien la contribución pública dependerá siempre de los presupuestos del Estado destinados a tal efecto.

Accesos asequibles
Aunque todavía queda un largo camino por recorrer, la tendencia para crear una mayor demanda y penetración de la banda ancha en España pasa actualmente por una continua bajada de tarifas por parte de los proveedores con ofertas que amplían la capacidad de conexión al mismo coste, que si bien repercuten positivamente en los bolsillos de los usuarios finales, aún están lejos de los precios establecidos en otros países europeos para conectarse a alta velocidad a la red, tal y como denuncian desde la Asociación de Internautas, que señala además la falta de infraestructuras en zonas rurales para ofrecer este servicio universal y asequible a unos cuatro millones de ciudadanos.
Ante la creciente competencia del mercado de banda ancha y la continua subasta de precios en la velocidad de acceso, los analistas abogan por una vuelta a la inversión en infraestructuras, que según el informe de la CMT del año 2003 se hallan en los niveles de 1998, es decir, en 4.542 millones de euros. Otra línea de crecimiento y mejora vendría de la mano de la segmentación de la oferta y en la implantación de los modelos de pago por uso según el perfil y las necesidades de calidad, disponibilidad y velocidad que requiera cada usuario. Además, un mayor ancho de banda supondría también el inicio de nuevos negocios, principalmente audiovisuales y de pago, tal y como sucede en algunos países de la Unión Europea en los que operadores con redes ADSL ofrecen al mercado TV digital terrestre.

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