España ocupa el puesto 24 en aprovechamiento de las oportunidades de Internet

La introducción de las TIC en la educación es imprescindible para reducir la brecha digital

No se puede negar que España esté cada vez más preparada para aprovechar las oportunidades que ofrecen las TIC. Pero, pese a que crece la penetración de Internet y la inversión pública y privada en I+D+i, persisten ciertos problemas estructurales que impiden a nuestro país alcanzar los indicadores del vecindario europeo. Estos problemas tienen que ver con la existencia de una brecha digital y la forma de atajarlos pasa por la introducción de las TIC en la educación.

Recientemente, el estudio The e-readiness 2006 rankings, elaborado por The Economist Intelligence Unit (EIU) –la división de consultoría del The Economist– en colaboración con IBM colocaba a España en el puesto 24 del ranking mundial de países preparados para acceder a la sociedad del conocimiento a través de Internet. La puntuación de España, con un 7,34 sobre 10, supera en 0,26 puntos la obtenida en 2005, pero, pese a ello, se pierde un puesto. España mejora, pero otros lo hacen más rápido. En esta edición del informe figuran 68 países; en lo que a Europa se refiere, España ocupa el puesto número 13 de 16 países analizados, la misma posición que en 2005.
Según explican los analistas de EIU, España está en la media europea en cuanto a utilización de los servicios de e-business, grado de madurez del tejido empresarial y potencial para atraer inversiones. Sin embargo, se queda algo coja en los parámetros relativos al entorno social y cultural: aceptación y experiencia en el uso de Internet, conocimientos técnicos los trabajadores, propensión a la innovación en los negocios... Un síntoma visible de esta falta de cultura tecnológica es que la penetración de Internet en España es una de las más bajas de la Unión Europea. La Red alcanza un 20% de los hogares, cinco puntos por debajo de la media comunitaria.
Otro es que una gran parte de los jóvenes españoles no utiliza aún las nuevas tecnologías, a excepción del teléfono móvil. Sólo el 63,1% de los jóvenes de 15 a 29 años tiene ordenador y únicamente el 41,5%. Estos datos se desprenden del informe “Jóvenes y cultura Messenger”, elaborado por la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, el Instituto de la Juventud y la Obra Social de Caja Madrid.

Brecha digital
Según esta investigación, los estudiantes usan Internet, sobre todo, como instrumento de comunicación bidireccional: es el canal de expresión y participación mejor valorado por el 51,9% de los jóvenes entre 15 y 24 años y un 24,2% de los jóvenes universitarios de 20 a 24 años afirma utilizar el Messenger de forma diaria. Según este estudio, las nuevas tecnologías abren una brecha entre los jóvenes y sus padres, asumida por ambas partes, y que “tiende a perpetuar el mito de que las nuevas tecnologías son sólo para los jóvenes”.
A esta brecha digital se unen unas fuertes diferencias regionales. Según el Estudio General de Medios (EGM) –que estudia la audiencia de Internet por individuos, no por hogares conectados–, las comunidades autónomas con mayor penetración de Internet son Madrid (43,6%), Cataluña (41,8%) y País Vasco (41,4%). Baleares y Navarra se sitúan inmediatamente por detrás y se acercan al 40%. Las que tienen una menor penetración de Internet son Galicia (26,8%), Castilla-La Mancha (26,6%) y Extremadura (25,5%).

TIC en las aulas
Un estudio elaborado recientemente por la OCDE vincula el uso regular de ordenadores por parte de los adolescentes, sea en casa o en el colegio, a unos mejores resultados escolares en las asignaturas relacionadas con las matemáticas. Este estudio también subraya las diferencias de acceso a las tecnologías de la información en unos y otros países. La proporción es alta en EE.UU., Australia y Corea, con 0,3 PCs por alumno. Reino Unido, Canadá y China sobrepasan ligeramente el 0,2; España se sitúa en torno al 0,1, ligeramente por debajo de Alemania y a la misma altura que Méjico, Grecia o Portugal.
Quizá resulte sorprendente, pero uno de los proyectos más audaces en el ámbito educativo en España viene precisamente de la región más pobre en términos económicos y que, además, es la que aparece en última posición en cuanto a acceso a Internet.
El Plan Estratégico para el Desarrollo de la Sociedad de la Información en Extremadura, de 1998, recoge programas de Internet en las aulas y alfabetización tecnológica, además del famoso proyecto de software libre LinEx, que se usa en los centros educativos. A día de hoy, los institutos de secundaria de esta región cuentan con dos ordenadores por cada tres alumnos. Muy por encima de la media española y europea.

Inversión en I+D
Además de los planes de alfabetización tecnológica en la enseñanza, potenciar la inversión en I+D+i empresarial dinamizaría la economía española y aceleraría la incorporación de los estudiantes a la sociedad del conocimiento. Esta idea se extrae del informe Cotec 2006 sobre tecnología e inversión en investigación y desarrollo en España. Este estudio recoge un crecimiento del gasto en I+D de un 9% en 2004, alcanzando el 1,07% del PIB español, pero éste aún se mantiene alejado de la media de la UE a 25 (1,82%) y de la OCDE, un 2,26%.
Además se compara el gran esfuerzo en I+D de la enseñanza superior frente a la baja inversión empresarial en innovación. Según se afirma, para que España se pusiera a la altura de los países más avanzados, económica y culturalmente, debería potenciarse la innovación privada.
“Que muchos investigadores del sistema educativo público se sintieran atraídos por la empresa y que, para sustituirlos, nuevos universitarios encontrasen atractivos en las carreras científicas” afirma el estudio.

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