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En busca del Santo Grial

Convergencia

Los dos factores clave de los años 90 han sido la adopción increíblemente rápida de Internet y de las tecnologías Internet (como el protocolo IP) por el mundo de los negocios, y el proceso de desregulación de las telecomunicaciones. La combinación de estos dos eventos ha dado lugar a adquisiciones de extraordinaria magnitud entre empresas, a nuevas formas de tecnología y a colaboraciones entre compañías que habrían sido inimaginables hasta ahora. Y también ha puesto en marcha una nueva cruzada en busca de ese Santo Grial de las redes que es la convergencia de voz y datos. Los vendedores de productos de comunicaciones afirman que están a punto de encontrar el Grial. Cada una de las grandes empresas dispone de una estrategia de convergencia, ha adquirido compañías y tecnologías para aportar las piezas faltantes y ha anunciado el próximo desarrollo de los productos. ¿Cuál es entonces la gran diferencia entre los diferentes enfoques? La diferencia está en si el vendedor tiene aún equipos de voz antiguos importantes, que necesita tomar en consideración mientras avanza. Aspectos económicos Los argumentos que aducen los vendedores para persuadir a las empresas a pasar a una arquitectura de red convergente son económicos, siendo el más obvio el de los ahorros en llamadas de larga distancia. Además, mencionan la reducción de los costos operacionales, aumento del rendimiento, funciones de mensajería mejoradas, despliegue más rápido de aplicaciones y servicios y mayor flexibilidad, integración y control. Las previsiones de ahorro van desde un 50% al combinar todos los tipos de datos (incluyendo líneas telefónicas) en una infraestructura basada en paquetes en la totalidad de la empresa, hasta una tasa de beneficio interno sobre la inversión de más del 135% para la convergencia voz/datos. Sin embargo, algunos escépticos entre la comunidad de usuarios señalan que la comunicación automática está disponible permanentemente, mientras que no sucede lo mismo con la red de datos. La idea de tener que reactivar el sistema telefónico cada vez que se reactivan los desktops o los portátiles no es una perspectiva muy agradable. Incluso los mejor informados tienen sus dudas. La verdad está oculta en algún lugar intermedio. La convergencia tendrá lugar tarde o temprano. Y aunque se están entregando ya algunas soluciones “con capacidad de voz”, incluso los proponentes más entusiastas de las redes de convergencia admiten que pasarán entre 6 y 12 meses antes de que las soluciones de telefonía IP para empresas sean realmente viables. Y no hay que dejarse convencer por encuestas recientes. Los ejecutivos de Tecnologías de la Información que afirman que están manejando voz y datos o datos/voz/video en una misma red posiblemente están transmitiendo múltiples servicios a través de una misma línea de acceso WAN, pero en canales separados. Para que la convergencia se haga realidad faltan aún entre dos y tres años, por varios motivos. En primer lugar, las actuales ofertas de telefonía de transmisión por paquetes no cumplen con el requerimiento de una implementación de funcionalidad total a nivel de sistema, aunque hay que decir en su crédito que los vendedores de productos de convergencia se han mostrado dispuestos a admitirlo. Todavía no pueden ofrecer una escalabilidad, disponibilidad y funciones similares a las de una central PBX que se requieren en un entorno a nivel de empresa. Y este es el motivo por el que la adopción tendrá lugar por fases, inicialmente en forma de redes LAN u oficinas remotas, y después de forma gradual en la totalidad de la red de la empresa. Calidad de servicio Las aplicaciones de voz y de video requieren niveles de Calidad de Servicio (QoS) diferentes de los de los datos. Los datos han sido tradicionalmente un intento o proposición de “hacer el mejor esfuerzo posible”. La latencia no es por lo general un problema. Sin embargo, las aplicaciones de voz y de video son sensibles a la latencia y a las fluctuaciones. Las redes telefónicas, por ejemplo, están diseñadas para ofrecer menos de 400 milisegundos de latencia en ida y vuelta. Y la Calidad de Servicio de extremo-a-extremo y la priorización que requieren la “voz (y video) sobre IP” no pueden ser garantizadas aún satisfactoriamente. Hay que comprender que en el suministro de aplicaciones de convergencia participan dos redes como mínimo, y cada una tiene sus propios problemas respecto a la Calidad de Servicio. Una red (la red LAN) puede ser controlada por la organización de Tecnologías de la Información corporativa. Y aunque hace algún tiempo que están disponibles ya capacidades QoS adecuadas en redes basadas en ATM, muchos directores de red optan por no incorporar características QoS, porque son demasiado incómodas y complicadas de administrar. La organización IEEE ha desarrollado técnicas para identificar y priorizar el tráfico en una red LAN, incluyendo las de voz interactiva, multimedia interactiva y streaming. Estas técnicas de aceleración de las capacidades de tráfico que soportan la transmisión de información crítica han sido incorporadas en el estándar 802.1p, que utiliza marcadores o “tags” para indicar ocho clases de tráfico. Los conmutadores que actúan bajo normas 802.1p detectan estos valores marcados y transmiten en la forma consiguiente el tráfico priorizado. Los conmutadores LAN requerirán múltiples colas implementadas en el hardware, para que el tráfico de baja prioridad pueda ser retenido temporalmente mientras pasa el tráfico de prioridad más alta. La otra red es la red de área amplia o WAN (Wide Area Network). Si el componente WAN de la empresa es una red de datos pública o semi-privada, quedará bajo la dirección de otros, lo cual significa que una vez que los proyectos de transmisión de voz en paquetes salen de la red LAN de la empresa a una red WAN privada, los directores de TI delegan su capacidad de controlar aspectos como la latencia y la Calidad de Servicio. Conviene resaltar este punto, porque la odisea recorrida por un paquete en la red pública no puede ser predeterminada. Existen acuerdos intrincados sobre observación o “peering” entre proveedores de servicios, por lo que el tráfico puede viajar en varias redes sin ser observado. No todas esas redes ofrecen el mismo nivel de QoS, ni existe aún una norma común o lengua-franca respecto a las políticas y prioridades que pueda ser comprendida por todos los dispositivos de red. Y las capacidades QoS no pueden cruzar aún desde la empresa a las redes del proveedor de servicios. Por otra parte, se están llevando a cabo esfuerzos para trasladar las capacidades QoS LAN a la Internet y a la red WAN. Para que Internet pueda ser utilizada para transportar tanto voz y video como datos de manera efectiva, se requiere una Calidad de Servicio capaz de garantizar un determinado límite máximo de retardo y una tasa o régimen de transmisión para cada flujo de tráfico. Esto es lo que quiere decirse en realidad cuando se habla de QoS para la Internet ... y es de importancia crítica para el éxito de la convergencia. Los flujos de tráfico deberán notificar sus requerimientos a la red utilizando una señal. El protocolo RSVP (Resource Reservation Protocol), mediante el que se implementan actualmente las señales en las redes, puede procesar peticiones del receptor, pero no puede determinar qué

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