El sufragio por Internet o la utopía tecnológica

La falta de jurisprudencia y de seguridad frenan su implantación en España

De los más de 34 millones de españoles con derecho a voto en las más participativas y tristes elecciones democráticas a la presidencia del Gobierno español, celebradas el pasado 14 de marzo, sólo un selecto y exiguo porcentaje de ciudadanos pudieron ejercerlo por Internet. Si bien la tecnología para efectuar el sufragio universal online existe, quedan muchos flecos para su plena aceptación. La reforma de la Ley Orgánica del Régimen electoral y las incertidumbres jurídicas que ello conlleva, unido a las de seguridad y el cambio cultural en la mentalidad colectiva son sus principales barreras. Un proceso imparable que en España todavía es una utopía tecnológica en el camino de la SI.

Las elecciones generales a la presidencia del Gobierno de España del pasado 14 de marzo, que dieron la victoria al Partido Socialista, han sido el punto de partida para comprobar la futura implantación del voto por Internet en nuestro país, aunque todavía sin validez legal. Promovido por el Ministerio del Interior dentro del programa ‘Escrutinio provisional de resultados y su difusión’, al que se ha destinado una partida de diez millones de euros y que se ha adjudicado a Indra, empresa española de TI que ya ha probado este sistema en diversos países y en casos concretos en España, un grupo formado por trescientos votantes de tres localidades españolas han podido comprobar cómo ejercer la democracia a través de la Red. A esta iniciativa se suma la de los habitantes del pueblo granadino de Jun, que han votado online con plenas garantías jurídicas en las elecciones autonómicas de Andalucía.
El resultado de este ensayo de e-democracia ha puesto de manifiesto que la tecnología es condición necesaria pero no suficiente para que se implante el voto electrónico. En este sentido, Jorge Huete, gerente de Procesos electorales de Indra, señala que “el sistema de votación tradicional y presencial está muy arraigado en la sociedad. Además, habría que realizar cambios jurídicos importantes y, de momento, no existe una motivación urgente por parte del Gobierno para llevarlo a cabo. Esto choca un poco con la existencia de una empresa española como Indra, pionera en el desarrollo y prueba con todas las garantías de este sistema, pero cuyo éxito legal ha sido avalado fuera de nuestras fronteras”.
Un razonamiento compartido por Félix Calvo, responsable comercial de Safelayer en Iberia y Latinoamérica, compañía encargada de realizar la tarjeta criptográfica con certificado electrónico para realizar la prueba piloto del 14-M en tres localidades españolas. “Para implantar y validar el sistema de voto electrónico es necesario cambiar la ley electoral actual. En cualquier caso, el DNI digital abre nuevas posibilidades para adelantar su implantación, a lo que se añade la facilidad y fiabilidad en el recuento de votos, el ahorro de costes y las ventajas para muchos ciudadanos con discapacidad, que residen fuera, etc.”.

Democracia digital
De las 56.535 mesas electorales a disposición de los ciudadanos españoles con derecho a voto el pasado 14-M, sólo una ubicada en Zamora capital, otra perteneciente a esta misma región en Toro y una tercera en el municipio lucense de Pol-Mosteiro fueron los selectos bancos de pruebas que contaron, paralelamente al sistema tradicional, con urnas virtuales para comprobar el uso y aceptación de las nuevas tecnologías aplicadas al derecho al sufragio universal en Internet.
Aunque sin validez legal, los trescientos votantes seleccionados en estas localidades, a los que se otorgó previamente un certificado electrónico contenido en una tarjeta con chip criptográfico desarrollada por Safelayer, ensayaron el 14-M lo que supone emitir un voto electrónico desde un ordenador instalado en estos colegios electorales y demostrar que el sistema digital es factible. “La finalidad de la experimentación es la de demostrar que el sistema es viable y que en un futuro se podrá votar desde un ordenador, el teléfono móvil u otro dispositivo, como ya ocurre en países como Reino Unido”, explica Félix Marín, subdirector general de Procesos Electorales del Ministerio del Interior.
De forma paralela, sólo los habitantes de la localidad de Jun (Granada) han podido realizar esta experiencia con plenas garantías legales en las elecciones autonómicas de Andalucía, celebradas ese mismo día. Más de treinta observadores internacionales se han encargado de supervisar esta experiencia piloto. El resultado final de este proceso electoral online, tanto en participación de este concreto número de electores como en el recuento automático de votos, ha sido calificado muy positivamente por Félix Marín. En el caso del municipio de Jun, donde la Junta Electoral Central sí ha dado plena validez al voto electrónico, “ha sido una experiencia sin precedentes para todos los ciudadanos de Jun y para la sociedad española”, ha señalado José Antonio Rodríguez, teniente de alcalde de este consistorio y vocal de Nuevas tecnologías de la Federación andaluza de municipios y provincias.
Una de las novedades de esta iniciativa de Jun es que todos sus habitantes pudieron ejercer su derecho al voto por Internet previa solicitud del denominado eToken, una tarjeta electrónica con certificado digital de la FNMT, desde cualquier ordenador situado en cualquier parte, “ya que no queríamos utilizar la papeleta electrónica –especifica Rodríguez– porque de esa manera el ciudadano tiene que ir al colegio electoral a entregarla. Además, y con la tecnología aportada por Indra, también podía emitirse el voto vía SMS a través del móvil.

Un proceso imparable
Banca online, teletrabajo, compra por la red, declaración del IRPF a través de Internet, ... son algunas de las diligencias que desde hace tiempo realizan millones de ciudadanos españoles pero, ¿cuándo será posible votar por Internet en España? Si bien la tecnología existe, sólo algunos países europeos, latinoamericanos y determinados estados norteamericanos cuentan con leyes que validan su uso y garantías. En el caso de España podría cumplirse igualmente si se modifica la ley, ya que los más de 3,5 millones de hogares con conexión a Internet y las de 800.000 firmas electrónicas solicitadas por los ciudadanos y en continuo aumento preparan el camino, ya sin retorno, para efectuar ese cambio hacia la e-democracia.
Sólo las discrepancias en materia legislativa, el sistema de listas cerradas y los aspectos de seguridad frenan su implantación. Temas como el ‘pucherazo’ electrónico, la vulnerabilidad de la red y la acción de los hackers, así como la disgregación entre los ciudadanos con acceso a la red y los que no lo tienen contribuyen a su ralentización. En los aspectos positivos, los expertos señalan que la seguridad, fiabilidad y recuento de los votos está asegurada tecnológicamente, además de aumentar la participación de la ciudadanía a ejercer este derecho universal.


Soluciones de e-democracia
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La empresa española Indra cuenta con soluciones de votación electrónica probadas. He aquí algunas:
• Urna electrónica: escáner óptico que realiza la lectura del voto en el momento que se introduce la papeleta en la máquina. Al

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