El papel del CIO ante la innovación de los procesos del negocio

El papel de los CIOs en las empresas, cada vez más orientado hacia el negocio, no puede pasar por alto la innovación como elemento indispensable para el éxito; pero, ¿cuál es el rol que deben asumir los directores de tecnología y sistemas a la hora de presentar sus proyectos de cambio para sus compañías? Y ¿tienen un nivel de interlocución suficiente con la alta dirección de las mismas como para asumir este papel?

El papel que los directores de sistemas de información (CIOs) tienen que jugar en relación con la innovación, actuando como agentes de cambio en sus empresas, centró el debate de una mesa redonda celebrada recientemente por ComputerWorld y que contó con la asistencia de importantes directivos del ámbito de las TIC y la innovación, como Francisco Pinheiro, jefe de innovación y de desarrollo del negocio de Atos Origin, Alain Sánchez, director de soluciones avanzadas de BT Global Services, Manuel López, director de marketing corporativo de HP y Pedro Fuertes, director de innovación de Vodafone Empresas.
El primer reto al que se enfrenta el CIO a la hora de innovar es, para Alain Sánchez, directivo de BT, hacerse con el reconocimiento estratégico, “elevando así la importancia de su papel tradicional dentro de la organización”. Este responsable puso de relieve el papel que las empresas proveedoras pueden jugar ofreciendo al director de sistemas métricas de negocio y experiencias de éxito que le enseñen a “hablar el idioma del negocio” y convertirse en una fuente de inspiración que le permita utilizar la innovación en la estrategia del negocio.

Toma de decisiones
Manuel López, de HP, abundó en la primera parte de esta idea: “Yo, si me encontrara en el papel de un CIO actual y no estuviera en el plano de la toma de decisiones, me empezaría a preocupar”. Sin embargo, López considera que empujar al CIO para que éste se sienta indispensable en la empresa no es una cuestión de provocarle un cambio de mentalidad, sino, más bien, de brindarle opciones. “La mayoría de las veces está atado de pies y manos”. Este responsable señala que el CIO tiene que volver a asumir un papel decisivo, como jugaba a comienzos de la década. “Hay que bajar el nivel de interlocución de la dirección de las empresas y subir el del CIO”, concluye éste.
Todos los congregados coincidieron en reclamar una mayor implicación del CIO en los procesos de negocio como forma de obtener, al mismo tiempo, mayores concesiones por parte de la dirección general en relación con una mayor inversión destinada al cambio tecnológico.
“El CIO se ha separado muchas veces de las decisiones que tienen que ver con el negocio”, agregó el directivo de Vodafone Pedro Fuertes, quien reclamó un mayor nivel de corresponsabilidad en éste. Según el responsable, “el tren del CIO pasa por este aspecto” y concluye que este profesional no se puede desvincular del negocio ni la compañía de la parte tecnológica, por lo que “el director de sistemas debe estar en el consejo de administración”. Esa presencia debe producirse, para Fuertes, “no con el papel que hubiera tenido hace diez años”, es decir, más que debatir presupuestos, el CIO debe encargarse de dirigir la estrategia tecnológica de la empresa. Ésta es la única forma en la que este directivo puede recuperar los niveles de credibilidad con los que gozó en otros tiempos, según señala Jaime García, director de análisis de IDC, quien resume la idea en esta máxima: “El CIO tiene que convertirse en canalizador de la innovación”.
Esta situación sería opuesta diametralmente a la tendencia que tienen algunas empresas –y que mencionó Fuertes– hacia la externalización del CIO. Para García, este camino lleva hacia la desaparición del rol del CIO. El baluarte de los directores de sistemas, actualmente, sería, para este analista, el sector bancario, “fuera de ahí, en ningún sitio se sienta al CIO en el consejo de dirección”.

Motor de la innovación
La dirección de sistemas de información juega un papel determinante a la hora de que la dirección de la empresa asuma la innovación tecnológica como una inversión y no como un gasto, a juicio de los ponentes; sin embargo, todos coincidieron en señalar que las posturas del CIO en relación con la innovación no son lo suficientemente escuchadas en la alta dirección de la mayor parte de las compañías españolas.
López fue claro en este sentido: “Muchas compañías piensan que la innovación cuesta. Es un error; hay que entender la innovación como una inversión”. Todos los asistentes al debate compartieron esta máxima. Es más, “la innovación suele ir acompañada de una reducción de costes y un incremento de beneficios”, en palabras de Fuertes.
Francisco Pinheiro, de Atos, no obstante, creyó necesario señalar que “dejar la innovación sólo en manos del CIO es darle a éste una responsabilidad muy grande”, ya que hay que aplicar innovación en muchos aspectos: innovación de procesos internos, renovación del personal, procesos creativos... por lo que tiene que ser algo asumido por la dirección y el resto de áreas de la compañía.
Para Alain Sánchez, de BT, el rol que juega el CIO puede suponer un dilema: “Por un lado, cuando éste innova asume el riesgo de que los resultados no sean los esperados, pero por otro, si no innova lo suficiente, quizá se ahorre estos riesgos, pero se le pedirá cuentas por el retraso tecnológico de la empresa”. Los riesgos asociados a la innovación, para este directivo radican muy a menudo, no tanto en lo que implican las TIC en sí mismas, sino en el impacto que pueden tener durante algún tiempo las nuevas formas de llevar a cabo los procesos.

Concienciar a los CEOs
La inversión en innovación tecnológica en nuestro país es todavía baja. Para los asistentes a la mesa redonda, fuera de una serie de sectores concretos, como pueden ser la banca o las empresas relacionadas con las Tecnologías de la información y las Comunicaciones, el presupuesto en innovación corresponde a una visión conservadora en la que ésta se considera más gasto que inversión. Además, según aseguró Jaime García, entre los CIOs existe la sensación de que el ritmo de la innovación en las empresas se ha ralentizado en los últimos tiempos.
“Hay que hacer una labor de concienciar a los CEOs. Se habla mucho de alfabetización digital... quizá, en este esfuerzo, haya que mirar también hacia la alta dirección de las empresas”, señaló Manuel López, quien matizó que, pese a todo, “no hay que confundir la tecnología con el modelo de negocio”, como sucedió durante el boom de Internet a finales del siglo XX.
Pinheiro, por su parte, dio su receta para realizar una correcta inversión en innovación; que cuente con la aprobación de la dirección de la compañía: “dar más visibilidad a toda la inversión que se realiza y vigilar el retorno pero sin una visión cortoplacista”. El directivo de Atos, además, consideró que, frente a los ejemplos vistos en diferentes empresas de in

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