El hombre del traje gris

Informe sobre Directivos de Mercuri International

Preocupados por los resultados de su empresa, por obtener una remuneración económica adecuada, líderes, ilusionistas, no sexistas y pesimistas ante la situación de crisis, son algunos de los rasgos que parecen caracterizar a los ejecutivos europeos, según un estudio realizado por Mercuri International durante el pasado mes de octubre de 1993, denominado Barómetro de Dirección. Son datos que contrastan con los obtenidos por Heidrick & Struggles acerca del perfil del directivo ideal, en un informe presentado en el pasado año.

La figura del directivo tanto español como europeo no es algo transparente ni homogéneo. No se puede aplicar un mismo baremo a la hora de analizarlos, ni señalar unas mismas características para los ejecutivos de los diferentes países o de los distintos sectores de la economía.

Con esto, no queremos decir que nos encontremos ante una imposibilidad de agruparlos con el fin de analizarlos, sino que su figura, con todo lo que esto implica: edad, sexo, formación, carácter, etc, es algo ambigua y diferente a la del resto de la población, ya que tienen una visión de la vida, de los acontecimientos políticos y económicos, más elevada (por el cargo que ocupan, claro).

Ante esta situación, diversas compañías han intentado elaborar un perfil de este hombre de traje gris, analizando cuales son sus motivaciones, sus preocupaciones, sus prioridades, etc.

Una de ellas es Mercuri International, una empresa especializada en el desarrollo y formación de equipos comerciales, que ha realizado durante el mes de octubre del pasado año un informe, denominado Barómetro de dirección, en el cual han participado 659 directivos de 11 países europeos, entre ellos España.

El fin del citado estudio se concreta en determinar cuales son los factores que motivan a los directivos en la actualidad. De este modo, obtener una remuneración económica adecuada, parece ser uno de los agentes que más valoran los directivos españoles en su trabajo. Asimismo, de entre los ocho factores que se han determinado en la encuesta (consecución de resultados, remuneración económica, trabajos interesantes, desarrollo personal...) el 38 por ciento de los ejecutivos de nuestro país afirman que lograr resultados es la tarea que mayor satisfacción les produce en su profesión, opinión compartida por sus colegas europeos.

Pero tanto los españoles como los austriacos, demuestran ¡que no trabajan por amor al arte!. En efecto, el segundo factor que más motiva a los directivos españoles y austriacos es la recompensa por el esfuerzo efectuado: la remuneración económica. Este resultado implica que lo esencial para ellos es conciliar el interés de la empresa y el interés personal, mientras que las demás nacionalidades conceden más importancia al contenido del trabajo propiamente dicho: los trabajos interesantes. Los menos materialistas parecen ser los directivos escandinavos, ya que son los que menos importancia conceden a la remuneración.

Por otro lado, los directivos de España se encuentran entre las nacionalidades que menos parecen creer que las relaciones personales influyan en la motivación. Sitúan el contacto personal en sexta posición, mientras que sus colegas alemanes y británicos resultan ser los directivos más amigables o humanos, ya que consideran el contacto personal como segundo factor de motivación.

Los factores de poder y prestigio son los que menos puntuación han recibido, de manera general, por todas las nacionalidades. Lo que podría demostrar que los directivos sienten un mayor apego por aspectos tangibles de su trabajo y no se sienten atraidos por la erótica del poder.

Los motivados motivadores Asimismo, y cuando estos mismos directivos se convierten a su vez en motivadores de sus equipos, delegar parece ser la fórmula más aplicada por estos a la hora de realizar esta tarea.

Entre cinco alternativas propuestas por Mercuri International (Delegación, Fijación de objetivos, Liderazgo por el ejemplo, Contacto personal periódico y Remuneración económica), la Fijación de objetivos es el factor considerado más importante por la mayoría de los encuestados europeos. Los españoles, junto con los alemanes, opinan que es aún más importante la Delegación. Es decir, creen que sus colaboradores se sentirán más motivados si, además de haber fijado el objetivo a alcanzar, se les otorga responsabilidad y autonomía para lograrlo.

Los resultados parecen demostrar que cuando se trata de motivar a sus equipos, el factor económico no cobra la misma importancia para los directivos españoles y austriacos. Siguen siendo los países que más creen en esta forma de motivación; no obstante, para los españoles ocupa el penúltimo lugar por orden de importancia y para los austriacos, el último.

De nuevo, los directivos españoles se encuentran entre los menos afectivos, ya que para ellos el contacto personal periódico se halla en el último puesto de la clasificación como factor de motivación del personal de su cargo. Para los encuestados en Benelux, sin embargo, es más importante que Delegar y casi tan importante como Fijar objetivos. Ello indica que el modelo de liderazgo orientado a las relaciones humanas está más introducido en esos países.

Satisfacción salarial

A la pregunta de si piensan que su salario está en línea con los resultados conseguidos, un 70 por ciento de los encuestados en Europa opina que su remuneración es la adecuada, frente a un 64'7 por ciento en España. Los más satisfechos parecen ser los Finlandeses, ya que sólo 46'3 por ciento piensa que debería ganar más.

Para la mayoría de los encuestados, la consecución del resultado a medio plazo es lo que debería determinar la cuantía del salario de un ejecutivo. El segundo lugar lo ocupa la satisfacción al cliente y, el último, una tasa baja de rotación de personal.

Por otro lado, se les pedía a los directivos que describieran su semana laboral dentro de la siguiente escala: menos de 44 horas, entre 45 y 54 horas, entre 55 y 64 horas y 65 horas o más. Conforme a la respuestas obtenidas, los directivos españoles trabajan menos que sus colegas europeos: un 76'5 por ciento de los ejecutivos de nuestro país, el porcentaje más elevado en Europa, señala trabajar entre 45 y 54 horas semanales. Los más activos parecen ser los directivos británicos, los franceses y los austriacos que, según afirman, suelen trabajar entre 55 y 64 horas semanales en un porcentaje superior a la media europea.

Otra de las conclusiones de este estudio es que, según los encuestados, las dos grandes cualidades que un directivo debe poseer en época de crisis son la capacidad para dirigir un proyecto común (crear objetivos comunes para el equipo) y la capacidad para ilusionar (mostrar confianza y optimismo).

Ejecutivos vs. ejecutivas

Al margen de esto, a los encuestados se les pedía que opinaran si el hombre era mejor que la mujer a la hora de dirigir, o al contrario, o bien si no existía diferencia entre ambos en relación con una serie de habilidades que debe poseer todo directivo moderno: capacidad para manejar el stress, habilidad para manejar las críticas, habilidad para resolver conflictos...

En general, los encuestados no parecen hallar grandes diferencias entre la capacidad profesional del hombre y la de la mujer.

Pese a tener fama de ser más emotivas que los hombres, las mujeres parecen poseer tanta sangre fría como sus colegas masculinos para controlarse y manejar el stress, así como para resolver conflictos. Es más, en Francia un 43 por ciento de los directivos opina que las mujeres controlan mejor el stress que los hombres (un 8 por ciento solamente considera que los hombres lo hacen mejor). En España se produce el mismo fenómeno: un 33 por ciento piensa que las mujeres dominan mejor el stress que los hombres (un 15 por ciento opina que los hombres lo hacen mejor).

Revista Digital

Impresión profesional

HP Impresion Móvil Pymes