El final de DOS... el fin de una época

Aunque parezca mentira, aunque parezca que todo acaba de ser inventado ayer, en este sector de la informática también se cierran etapas. Estamos a punto de asistir a uno de estos acontecimientos: el final de un sistema operativo, MS-DOS, que ha marcado la evolución de la microinformática durante varios años.

La suerte parece estar echada, la mayor parte de los fabricantes de paquetes y aplicaciones para funcionar con el sistema operativo MS-DOS, están cerrando todos los proyectos que giraban alrededor de dicho sistema, y declarando de una forma u otra su liquidación. Esto implica que antes o después todo el mundo ha acabado reconociendo la supremacía de Windows sobre su predecesor y que a pesar de los pesares, y de los defectos del interface de Ventanas, la industria ha tenido que reconocer finalmente que Windows se ha impuesto como un estándar, lo cual de paso, demuestra una vez más que como el propio Gates ha afirmado, de una forma u otra, tantas veces, los fabricantes proponen y el usuario dispone. En este sentido, la mayor parte de los directores de informática y de centros de proceso de datos de las grandes compañías, así como los responsables de formación y recursos humanos, reconocen la facilidad de readaptación y reciclaje de su personal a la hora de trabajar con nuevas aplicaciones Windows. Además la migración de DOS a Windows resulta barata y asequible en la mayor parte de los casos.

Desde luego que estos ejemplos, provenientes en su mayor parte de la industria americana, no son extrapolables en todos los casos al resto del mundo. En Europa, por ejemplo, el precio de las aplicaciones y de los paquetes, de las sucesivas actualizaciones, en definitiva, no es tan asequible como lo es en Estados Unidos y en ocasiones las propias políticas de precios de licencias para grandes usuarios en el viejo continente difiere mucho de las que están establecidas en Estados Unidos.

Tampoco se puede afirmar que el antiguo mercado de DOS será absolutamente absorbido por Windows, otros sistemas se disputan la parte de la tarta que deje dicho sistema operativo. IBM, por ejemplo, aún no ha cejado en su empeño de situar a OS/2 como un peso pesado en este sector. La importancia de Macintosh está creciendo cada vez más, y en algunos sectores como el de la educación y la edición profesional, la supremacía del sistema de la manzana es absolutamente indiscutible. Por último, está por ver que cuota de mercado consigue finalmente Unix, más o menos unificado, y en qué segmentos del mercado consigue hacerse fuerte.

Uno de los aspectos más definitivos en el progresivo abandono de DOS en favor de los nuevos sistemas de interface gráfico de usuario, es la rápida evolución de la tecnología de desarrollo orientada a objetos, tanto OLE de Microsoft, como OpenDOC bajo los auspicios de IBM y Apple, consiguen ahorrar un montón de recursos humanos y económicos en el desarrollo de nuevas aplicaciones, lo que les separa definitivamente del tradicional entorno DOS.

Por si algo faltaba, las sucesivas versiones cada vez más potentes de los microprocesadores, fundamentalmente Intel, han convertido a DOS y a las plataformas en las que funciona bien en sistemas obsoletos. La mayor parte de las aplicaciones DOS que todavía funcionan en todo el mundo, lo hacen en ordenadores 286 y 386, en las que no es posible de implementar las actualizaciones aparecidas en los últimos dos años. Esta base de pc's está condenada a desaparecer. La bajada de los precios que todos los fabricantes de hardware están llevando a cabo, hacen cada vez más accesible a todo tipo de usuarios una mayor potencia. De esta forma el proceso se retroalimenta, a mayor potencia de hardware, mayores prestaciones del software, y viceversa.

A la vista queda, después de esta sucinta exposición, que el final de DOS, no tiene marcha atrás. Si usted es uno de sus fieles usuarios, más le vale comenzar a pensar en el viejo adagio que afirma renovarse o morir.

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