El cúmulo de pérdidas de la compañía Alcatel-Lucent provoca la salida de su cúpula directiva

La dimisión de dos altos ejecutivos de Alcatel-Lucent marca la etapa final de una fusión de dos años que, hasta el momento, no ha conseguido buenos resultados. El presidente Serge Tchuruk dejará su cargo el próximo 1 de octubre y la CEO, Patricia Russo, lo hará antes de que finalice este año, después de que participe en el proceso de selección del que será su sustituto. El consejo de la compañía también sufrirá algunas bajas; de hecho, el antiguo CEO de Lucent, Henry Schacht, abandonará la compañía de forma inmediata.

Alcatel y Lucent unieron sus fuerzas en 2006 en un intento de ganar economías de escala que les permitieran competir mejor contra los fabricantes chinos de bajo coste, como Huawei Technologies, y reducir el número de competidores del mercado.

Sin embargo, desde un principio, el acuerdo transatlántico causó nerviosísimo sobre los posibles choques culturales entre ambas compañías y las perspectivas de futuro de la nueva entidad. De hecho, desde que se configuró la nueva empresa, Alcantel-Lucent sólo ha acumulado pérdidas. Sin ir más lejos, ayer, martes, la compañía anunció unas pérdidas de 1.100 millones de euros, frente a los 586 millones de euros de pérdidas registrados un año antes. Según, Zeus Kerravala, analista de Yankee Group, el acuerdo entre ambas compañías estaba condenado al fracaso, con dos partner enfrentados, importantes diferencias culturales y cambios significativos en los clientes operadores de Alcatel-Lucent.

Las dimisiones de sus altos ejecutivos podría allanar el camino para los nuevos directivos, que, según  Kervala, tienen capacidad para suministrar lo que los operadores están buscando. En el mundo tradicional de las telecomunicaciones, de donde proceden Russo y Tchuruk, los fabricantes como Alcatel y Lucent despliegan tanto las redes como el software sobre el que ofrecen las aplicaciones. En la actualidad, los operadores como BT Group y AT&T quieren una única infraestructura de IP que pueda transportar tanto aplicaciones como servicios desarrollados por terceras empresas, apunta Kervala.

Las buenas noticias para Alcatel-Lucent es que todavía no hay un fabricante que tenga todo lo que los operadores necesitan, por lo que “no es demasiado tarde para la compañía," apostilla.

Según Dave Passmore, analista de Burton Group, la fusión Alcatel-Lucent era difícil, por los choques culturales y el mercado en el que operan, pero la unión de ambas ha ayudado a la compañía a competir mejor con empresas de bajo coste. Por otro lado, la decisión, recientemente anunciada, de Alcatel-Lucent de concentrarse en servicios más que en equipamiento es un movimiento con el que puede tener éxito en el nuevo entorno, añade.

Viñeta publicada el 20 de febrero de 1870 en La Flaca n.º 35 Tendencias

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