El aprendizaje virtual de Campus Extens

El ordenador desplaza al lápiz y pizarra tradicional en las Islas Baleares

El curso 2001-2002 supone el quinto aniversario de Campus Extend que lo celebrará con un balance muy positivo como sistema innovador de aprendizaje basado en las tecnologías de la información de las Islas Baleares. La aplicación de las nuevas TI en el mundo de la educación permite establecer posibilidades infinitas a las relaciones entre enseñanza y aprendizaje o entre docentes y alumnos, hasta el momento inimaginables.

Lo que empezó como una tímida iniciativa llevada a cabo por algunos profesores voluntarios, se ha convertido en todo un proyecto en el que participan actualmente un total de 170 profesores del Campus implicados en la docencia a distancia a través de las nuevas tecnologías y 15.000 que han cursado asignaturas de Campus Extens, de los cuales casi el 60% consultan los materiales que los profesores ponen a su disposición en la red.
La idea original contempla dar respuesta a las necesidades educativas superiores de las islas de Menorca, Ibiza y Formentera donde por cuestiones geográficas de insularidad los alumnos con inquietudes universitarias debían desplazarse a Mallorca u otros puntos como Cataluña o Valencia para cumplir con sus expectativas. Los alumnos de las sedes universitarias pueden así acceder a una educación que de otra manera sería casi imposible, especialmente para aquellos que no pueden costearse unos estudios fuera de su isla natal. En favor de este método , el director de Campus Extens, Josep A. Pérez Castelló, apunta que “en una comunidad como la nuestra, volcada en el sector turístico y con una fuerte estacionalidad, la posibilidad que le brindamos al alumno para trabajar a distancia los contenidos de las asignaturas y tener contacto con su profesor a través de las nuevas tecnologías, es muy bueno. Debemos tener en cuenta que en la UIB cuando en abril empieza el sector turístico a trabajar de forma fuerte, muchos de nuestros alumnos desparecen de las aulas, y no vuelven hasta el mes de noviembre al cerrar los hoteles. Estos alumnos pueden seguir el resto del curso a través de las nuevas tecnologías.
La principales dificultades con las que se encontraron sus promotores para poner en marcha este sistema educativo en las Islas Baleares fueron principalmente económicas y de formación del profesorado. “Las económicas se superaron con la colaboración de empresas externas y de la Administración Autonómica, así como de los presupuestos de la propia UIB. En cuanto a la formación del profesorado se instruye de forma continuada a los que voluntariamente se van implicando en el proyecto.
Puede decirse que esta iniciativa se ha enriquecido con los años, no sólo a nivel de alumnos y profesorado sino también a nivel de actividades.
Pérez Castelló destaca la experiencia de Campus Illes “mediante la cual se imparte docencia semipresencial a través de videoconferencia y materiales en la red, a Menorca i Eivissa i Formentera. Somos pioneros, en España, pero también en una buena parte de Iberoamerica y Europa, en ofrecer estudios completos a través de videoconferencia entre tres lugares remotos y distantes física y geográficamente entre sí. Continuamente tenemos visitas de otras universidades para observar y aprender de nuestro trabajo”.
Además, también existe una versión denominada Campus Palma en la cual el profesor ofrece parte de su asignatura a través de la red, pero la mayor parte de la exposición de sus contenidos es presencial. En este caso se usa Internet como un complemento. De esta forma, no puede decirse que Campus Extens sea un proyecto interinsular por estar perfectamente arraigado en Mallorca.
A corto plazo la UIB espera internacionalizar el proyecto ofreciendo la posibilidad de cursar estudios de postgrado a través de la Red, abriéndose de esta forma al mercado español e iberoamericano en general.
La acogida de este método ha sido muy alto, como así lo demuestra el nivel de satisfacción de los alumnos por recibir educación cerca de su hogar. Por lo que respecta a los aspectos técnicos, éstos tampoco han supuesto ninguna dificultad pues han aprendido a utilizarlos rápidamente y aunque la mayoría considera buena la calidad de las videoconferencias, confiesan que “son más difíciles de seguir que las presenciales y también algo más frías”.
Sin embargo y a pesar de que la confianza en este método, Josep A. Pérez no cree que los sistemas formativos virtuales logren desplazar a presenciales. “Los estudios de grado -comenta-, no pueden llegar al 50% de virtualidad. El contacto directo con el profesor es algo de lo que no se debe prescindir hasta ese extremo. Pero un 30% me parece algo positivo”. Por otro lado, en cuanto a los títulos de postgrado, o sea la formación continua, nadie duda que asistiremos en un futuro a un incremento espectacular de docencia con una virtualidad absoluta.
Desde el punto de vista técnico Campus Extens está compuesto por tres sistemas de videoconferencia a través de RDSI en cada una de las islas. Un potente servidor con los materiales de las asignaturas y la herramienta de teleeducación, así como una red interna de alta velocidad que une a las tres islas. Existen aulas donde se permite a los alumnos el acceso a la Red con sistemas basados en Windows y MacOs, aunque el director de Campus Extens considera que son insuficientes. “Actualmente -comenta-, intentamos que los alumnos puedan comprar ordenadores portátiles para su casa a unos precios muy interesantes. Un universitario actual debería saber que en la universidad va a necesitar un ordenador tanto como un lápiz”.
La Universidad de Baleares forma parte del G7, un proyecto más global con el que se ofrece la posibilidad de cursar a distancia asignaturas de libre configuración de otras universidades. Pérez Castelló, sostiene que se trata del “embrión de la universidad del futuro. Es muy posible, y no creo que sea ciencia ficción, ya que la técnica lo permite ahora mismo, que la enseñanza superior de grado sea compartida por diversas universidades. Es decir, un alumno podrá realizar su carrera ‘a la carta’ sumando créditos de distintas universidades, incluidas aquellas que no son de su país. Ahora mismo las únicas barreras a ese hecho son legales y administrativas”.


Un negocio billonario
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España lleva cierto retraso con respecto a otros países en la consolidación de una verdadera Universidad virtual, aunque los expertos consideran que en los próximos años se darán pasos importantes pudiendo alcanzarse su madurez en un período de entre tres y cinco años, si se obtienen el beneplácito de las condiciones socioeconómicas. Así, Educaweb prevé que el próximo año este mercado genere en nuestro país 8.818 millones de pesetas, mientras que la consultora IDC fija en una facturación de un billón de pesetas el mercado europeo hacia el horizonte del 2005.
Su impulso dependerá en gran medida de las actuaciones que lleven a cabo las distintas administraciones de los Estados, tanto a nivel legislativo como de gestión de los títulos universitarios, ya que no se trata de un mero cambio en los hábitos de los jóvenes con inquietudes formativas. Así, la formación multidisciplinar será posible en el momento que las universidades puedan compartir asignaturas y intercambiar créditos con facilidad. a style=position:absolute<

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